El cuento de Navidad que aquí comienza podría tener dos principios: "Érase una vez una bodega de construcción vanguardista que en muy poco tiempo consiguió convertirse en un referente del vino y el enoturismo en Lanzarote, elaborando un producto de calidad, dando trabajo a mucha gente y abriendo sus magníficas instalaciones para la celebración de multitud de eventos.
[gallery type="square" ids="670,667,669,671"]Yaki udon, tempura moriawase, maguro tataki, mekajiki maki, kari-kari maki, maguro nigiri y sake nigiri. Atún y salmón. Salmón y atún. Y gamba, pimiento, fideos, pulpo, pez espada... Y salmón y atún..
Hace unos días hablábamos aquí de la dificultad que supone en un destino "de sol y playa" abrir nuevos caminos en cuanto a promoción turística. Nos referíamos a cómo en Lanzarote se está intentando situar el turismo del vino como una alternativa poderosa a la oferta tradicional imperante en la isla.
[gallery type="square" ids="368,369,370,371,372"] Domingo invernal en Lanzarote (22º C) y aprovechamos para degustar el brunch que ofrece Bodega Stratvs. Fue un acierto: calidad, cantidad y variedad más que suficiente, además de un servicio agradable y muy profesional, para quedar a gusto y con ganas de repetir. Solo un pequeño "pero": al servir el huevo, estaría bien que dieran a elegir.