Re: Verdades como puños: Ignacio de Miguel, enólogo, habla sin tapujos
Yo sólo digo que el 95% del vino que ponen en los menus de a diario son bazofia y que normal que la gente se pida agua o una cerveza, pq yo que el vino me gusta mucho tb suelo hacerlo ante las experiencias aterradoras que he tenido con esos vinos.
La mayoría de mis amigos no les gustaba el vino. Ahora les gusta a casi todos. Los he convencido dándoles de beber buen vino.
Olvídense de la cantidad, olvídense del consumo, lo que hay lograr es que la gente beba lo que quiera, vino, cerveza, gin tonics, orujo, lo que le apetezca. Pero bueno.
El mensaje de Ignacio de Miguel es terrorífico pq en vez de intentar convencer a los que no les gusta el vino produciendo vinos espectaculares, les propone hacer una mierda a su gusto, a ver si pican.
Cuantos turistas de borrachera hemos pasado a consumidores habituales de buen vino. Cuanta gente empieza bebiendo sangría o calimocho y acaba siendo un bebedor de vinos de calidad.
No hay que olvidar que el 99% del vino que se consumía hace 50 años en España, era bazofia. Que cuando a Néstor Lujan, DEP, le pregunto un político donde se hacía el mejor vino de Catalunya a principios de los 70, dijo Lleida.
Lleida, respondió el político?
Si, asintió Néstor Lujan, San Miguel tiene alguna que otra cerveza de buena calidad.
En el tema del vino lo de cualquier tiempo pasado fue mejor es una chorrada. Al menos en España. Y la realidad es que para que el futuro del vino en España sea bueno, pasa no por ser la primera región productora sino por ser la que produce los mejores vinos en RCP del mundo.
De los 50,5 Millones de Hectolitros que producimos el año 2013, si las 3/4 partes se fueran por un fregadero gigante, ningún amante del vino derramaría una lágrima. Es más, igual aplaudiría.
Dejemos de hacer vino malo y veras como sino el consumo, recuperaremos consumidores. Pero si el mensaje de los que han de encabezar esa revolución, los enólogos, es, vamos a buscar el mercado de los que beben vino con gaseosa, esta guerra esta perdida antes de empezar.