Re: Los almuerzos, esa otra gastronomía.
Venga vamos a darle un podo de vidilla a este hilo que arrancó con mucha fuerza y que lleva ya un tiempo durmiendo el sueño de los justos. No será por la ancestral costumbre del "esmorzaret" por estas tierras (auténtico emblema del carácter de todo un pueblo como el valenciano) y tampoco será por la cantidad de bares que existen por estas latitudes donde uno puede almorzar más que bien, aunque en muchos casos cueste encontrarlos. Bueno aqui va mi nueva aportación, se trata de la taberna "Carmen de Ronda" situada en la calle Lorca y por tanto muy cerca del centro. Se trata de un sitio que yo conocía por haber ido a comer hace ya algunos años, y por cierto donde recuerdo que comí fenomenal aunque no escribí ninguna reseña por aqui pues eso fue antes de conocer siquiera la existencia de esta gran familia que es Verema. En cambio, nunca habia estado para el almuerzo. Ayer, el destino y la casualidad se aliaron para que recayera allí a la hora de almorzar y la elección no pudo ser más afortunada. Además de que el sitio es coqueto y agradable, donde sólo traspasar la puerta ya notas que te encuentras en una buena taberna, su valor no obstante radica en la calidad de la materia prima con la que trabajan y,más importante aún que eso, con la gran variedad de viandas que tienen para sorprender y deleitar al comensal. Así, cuando llegas allí a la hora del almuerzo tus sentidos te guían inexorablemente hacia el mostrador habilitado especialmente para tal ocasión y donde te aguardan no menos de 15-20 bandejas de alimentos a cual más apetecible. Allí te encuentras con 3-4 tortillas diferentes y maravillosas todas ellas, sepia plancha que no engaña de su calidad, chipirones a la plancha cuyo maravilloso aspecto y presencia te están diciendo "cómeme", buen embutido (que luego supe que procedía de la afamada zona de Utiel-Requena), titaina, pisto casero, etc. La verdad es que estuve dudando entre los chipirones o el embutido con pisto casero y al final para no traicionarme a mi mismo me decanté por este último. Reconozco que a veces funciono con el piloto autómatico del sota, caballo y rey, y cuando hay pisto casero (que tendría que ser obligatorio en todos los bares que se precien de serlo) la verdad es que no tengo dudas. Ese pisto era un auténtico deleite para el paladar en si mismo por su adecuada proporción en la cantidad de sus ingredientes (fundamentalmente tomate y pimiento verde) y por su punto adecuado de cocción (yo prefiero que quede tirando a crudo a que se pase) y de sal. El embutido (longaniza y morcilla) no se quedaba atrás, especialmente la morcilla, pero lo mejor de todo con diferencia fue el pan. Se trataba de un pequeño bocata (pedi medio) de pan de pueblo que te arrancaba unas lágrimas de alegría al primer bocado por su crujiente textura y sabor. Auténtico pan de los de antes (es decir de hace muchos años) y encima en formato de bocata individual (además con un tamaño medio adecuado), vamos todo un milagro en los tiempos que corren. Ese pan sospecho que pronto será nominado por la Unesco para pasar a formar parte de los tesoros inmateriales de la Humanidad. Me gustó tanto que quise saber si lo hacían ellos o se lo suministraba un horno, y la respuesta fue que lo segundo y que no era nada barato pero que preferían pagar más por un buen pan para sus clientes antes que ahorrar costes a costa de ofrecer un pan mediocre, y tras oir esto no pude más que sentir un profundo sentimiento de admiración y reconocimiento hacia todos esos hosteleros honrados y preocupados por la felicidad del comensal que afortunadamente aún quedan en este país. Acompañé el bocata con unas aceitunas variadas cortesía de la casa, un tercio de cerveza sin (lo siento pero cometo este tipo de sacrilegios de vez en cuando) y un café cortado que remató la faena. Además y por si lo narrado hasta ahora no justificase ya en si mismo una posterior visita, he de decir que la RCP me pareció de lo más ajustada pues almorcé como un campeón (como hacía ya tiempo que no lo hacía) por sólo 4,50 euros. En fin, que este sitio ha pasado ya por méritos propios a mi olimpo particular de grandes bares "almorzariles" y recomiendo a cualquiera que esté por la zona a la hora del almuerzo que si quiere almorzar "a cuerpo de rey" que no busque más pues este es su sitio.