Es un caso atípico en Barcelona, se come bien, incluso diría que muy bien por un precio asequible, sobre los 35-40 euros por persona. Lo que falla un poco es el local. A mi parecer si actualizaran el local y subieran precios, seria uno de los restaurantes de moda de Barcelona, lo que los "entendidos" llaman "imprescindibles". Una magnífica opción para comer bien sin que te cuesta una fortuna. Felicidades al equipo de la Estrella.
Hay que ver como se nota cuando quien te atiende lo lleva en la sangre, como es el caso de la dirección de este local, ni más ni menos que la cuarta generación de profesionales que con pasión, dedicación y esmero dan de comer desde hace mas de ochenta años, el restaurante se fundo en 1.924, donde entonces la estación de França veía llegar a miles de españoles que venían a Catalunya a hacer fortuna o simplemente a poder sobrevivir.
Cómodo comedor sin grandes pretensiones pero acogedor, carta no demasiado extensa, aunque hay que atender a los platos cantados que permanecen en el local por deseo de sus clientes, nosotros nos decantamos por ellos, los postres sensacionales, además casi todos ellos tienen una anécdota detrás que motiva a decidirte por cualquiera de las atractivas propuestas, atención al helado de violetas naturales.
Servicio del vino, así como cristalería, justillo pero correcto, carta de vinos poco comercial que en ocasiones ya apetece, precios x 2.
Excelente relación precio calidad, comimos dos personas por 77€ con Otazu crianza 2001 incluido.
Lo único negativo para los que somos fumadores, pues eso que no se puede.
Volveré.
La verdad es que después de leer los comentarios anteriores, tenía ganas de conocer un restaurante "revelación" y salir un poco del típico "restaurante moderno/diseño/cocina de autor" que aparecen sin parar por BCN.
Siguiendo los comentarios de Verema, decidimos probar este restaurante. El resultado fue realmente muy satisfactorio, desde el primer momento el "maitre" nos transmitió una confianza y un aplomo que no dudamos en dejarnos aconsejar (comida y vino), y la verdad, fue todo un acierto.
Os puedo asegurar que hacía mucho tiempo que no veía como alguién vivía tanto los platos que prepara la cocina.
El entorno es correcto, pero está claro el punto fuerte de este restaurante es la cocina y no el Diseño.
En otras palabras, si estáis por el Born, y os apetece un buen Restaurante, no lo dudéis.
Cena 2 personas + Vino + cafés + copa: 78€
Siento discrepar de los comentarios anteriores:corta carta de vinos con referencias no muy habituales pero eso sí, muy corta, precio de tienda X 2 y pico (baltasar gracián 2003 a 13 eu mas iva),copas grandes pero del montón.
Comida simple (cremas de leche, cremas de roquefort, cabrales, de "ceps"(hongos)...etc,)y con materia prima que podría ser mucho mejor ;los garbanzos: ahogados con el alioli, los postres: de "mantequilla".
Local ruidoso, mantelería de menú, cubertería también, y la verdad los únicos que no comimos menú fuimos nosotros mismos, pero la verdad es que no se nos ofreció, solo tuvimos opción a carta ( no lo pedimos ).
destacar el agradabilísimo trato familiar.40 eu. sin café ni copas.
Buena comida. Buen vino. Trato agradable. Y sobretodo un tipo que te trasmite credibilidad y ganas de hacer las cosas bien (entiendo que es el dueño). El precio muy razonable (como tiene que ser: mas duele, menos crea dudas) un sitio muy personal absolutamente recomendable. Un pero, la sala algo ruidosa y con problemas de ventilación (tema tabaco). Enhorabuena a responsables del sitio.
Restaurante revelación, estoy completamente deacuerdo con el comentario anterior. Local con decoración moderna sin excesos dónde prima el trato amable y familiar, la comida honesta y con fundamento. La cocina de esta casa es algo muy especial, comenzamos con los garbanzos de monte y el carpaccio de reno, seguimos con un bacalao confitado que quitaba el sentido y un atún con sal ahumada y cebolla confitada ambos con puntos de cocción perfectos y sabores potenciados por la sabia cocinera. Para terminar helado de especias -explosión de sabores- y el coulant de chocolate -probablemente el mejor que he comido nunca-. Con respecto al vino Jordi es un perfecto anfitrión, carta sorprendente con no demasiadas referencias pero todas muy escogidas, hacía tiempo que no me sorprendía una carta de vino, copas y temperatura adecuadas. Lo mejor el precio: 88€ con Avi Arrufí 00. Muy recomendable.
Otro error.. que le vamos a hacer. Dar a conocer este lugar y hacerlo público es perder la exclusividad y la posibilidad de encontrar sitio con facilidad. Pero me gusta compartir lo bueno, en este caso lo excelente, con la gente que disfruta de estos placeres como yo.
Cocina de ¿mercado? No sé. Todo es muy creativo, hecho con muchísimo mimo por gente a la que le encanta su trabajo, pero algunos platos rozan la genialidad. Por ponerle ’peros’, quizás los segundos no estén a la altura de los primeros y de los postres (otro prodigio). No me hagáis caso, están de maravilla también.
Déjate aconsejar, de verdad. Si vais varios, tened la picardía de pedir variado, podréis probar mas cosas, y eso aquí es un placer al que no se ha de renunciar.
Los vinos ... genialmente tratados. Quizás no encuentres lo que esperes, la carta no es nada extensa, pero te aseguro que están buscados con cariño y que saldrás contento. Repito palabra por palabra, lo mismo para los cavas.
Precios b
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