Popular pizzería del casco antiguo de la ciudad. Cuenta con un comedor bastante amplio y una terraza de buen tamaño. Ambiente familiar. Servicio atento y afable. Una de las camareras hablaba español. Sin lujos. Menaje de batalla. Carta con muuuuuchas pizzas, antipasti y ensaladas. No miré la carta de vinos.
Cena para uno. Sin saber muy bien lo que pedía, empecé con una ensalada "Ta salada" (11 €). Me hizo gracia que llevase chocolate blanco, además de lechuga, mango, nueces, frutos rojos y queso de cabra, que no pusieron a petición mía. Después de probar un postre con lechuga en el Bagá, me picó la curiosidad y, la verdad, me encantó hasta tal punto que volví al local y volví a pedirla.
A continuación, unos antipasti: Salsiccia e Friarelli saltati in padella (10 €). Básicamente, una salchicha frita abierta por la mitad acompañada de algunas verduras salteadas. Lo que sea por no comer pizza :-D
Y no llegué al postre.
Para beber, un refresco (4 €). Completaron la cuenta 2 € por el cubierto.
En la terraza se estaba fresquito y los precios, a pesar de ser algo más caros que en otros locales, tampoco me parecieron disparatados.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.