Situado en un pasaje del casco antiguo de la ciudad. Local moderno, lleno de gente joven, incluido el servicio, simpático aunque falto de oficio. Aunque las mesas tienen una separación correcta, el ruido campa por sus fueros. Menaje correcto. Carta a base de pescado y marisco principalmente. Carta de vinos bastante amplia para este tipo de local, con bastantes espumosos, que es lo que busco. Precios x1,5 aprox. Copas correctas. Servicio consistente en apertura, prueba y primer llenado.

Cena para uno:
- Ostriche selezione Fine de Claire n°3 Marennes-Oléron (3 €/ud) - Tres ostras normalitas. Venían las tres llenas, pero me tuvieron esperando casi media hora y tenía hambre ;-P

- Grigliata mista alla brace (22 €) - En teoría, llevaba una brocheta de calamares y gambas, sardinas a la brasa, filete de dorada, lenguado, cigalas y gambas. Lo que aparece en la foto de su web:
Lo que me sirvieron:

No hay que fijarse mucho para percibir las diferencias en tamaño, cantidad y presentación. Todo estaba pasado de cocción y nada apetecible.
- Cheesecake stratificata ai tre cioccolati (6 €) - Porque lo pone en el nombre, porque los tres chocolates solo se notaban por el color. Absolutamente insípido, aunque dulce.

Para beber, una botella de agua (2,50 €) y una botella de Mirabella Satèn Millesimato 2021 (33 €) con su cubitera, algo subido de temperatura.
Cubierto: 2,50 €.
Para no volver.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.