Un local más de la famosa empresa, que donde abre lo llena y en Salamanca no es una excepción. Estaba a tope con bastantes mesas largas, familiares como la nuestra, pues somos 8 adultos más 3 jóvenes y 2 peques.
El local, muy céntrico, es grande y luminoso, con la decoración típica italiana algo recargada que da ambiente elegante. Mesas bien vestidas, copas aceptables así como vajilla, cubertería, vasos etc. El servicio se afana en dar salida a muchos, quizás demasiados, comensales a la vez; tardaron en empezar pero luego fue más fluido para lo complicado que es atender a mesas tan grandes.
La carta de vinos da pena porque hay muy tan solo 10 españoles (entre tintos, blancos y espumosos) y 9 italianos más 2 sangrías; hay también unos cócteles. Entre que veníamos de visita por la ciudad con un enorme calor y que no apetecía lo que leíamos, nos quedamos con: 19 botellas de agua medianas, 1 coca-cola, varias cervezas y un par de Martini Rosso.
La carta de comidas es todo lo contrario que la de vinos: hay de todo. Ya puedes ser difícil que aquí habrá algo que te cuadre; unos cestillos de pan de la Tagliatella; también unas aceitunas de aperitivo por cortesía de la casa que cayeron visto y no visto. Dado que es imposible de valorar todos los platos que se pidieron, me limito a enumerarlos: pizza Calzone tradicionale (algo falta de relleno interior), pizza Campagnola, pinsa Mortadela y Stracciatella, risotto mare e monte (con colas de langostinos y setas), cuore di zucca (pasta rellena de calabaza y ricotta) calabrese, cuore di zucca con 4 quesos, tagliatelle con pesto pistacchio & limone (salsa de pesto al limón, pistachos molidos y queso Grana Padano), tagliatelle napolitana vera (tartar de mozarella di bufala y perlas de pesto), garganelli all´uovo carbonara, pizza prosciuto bambini. Todos en un nivel notable.
Para postres hubo predominio de los helados (5 x copa al gusto) con variedad de sabores y algunos de dos bolas. Otros optamos por: crocantino (galleta de almendras con mousse de chocolate, chocolate fundido, bizcocho de chocolate y helado de vainilla), tiramisú, tutto chocolato (una especie de coulant con helado y barquillo), café gustoso (un café, trufas y un mini tiramisú; muy completo) más un par de buenos cafés casi ristretos.
Poca sobremesa porque ya se ha vaciado casi el comedor y los peque ya no aguantan tanto tiempo sentados. Salimos y aún repitieron helados en la plaza Mayor.
pinsa campanola
pinsa queso mortadela
tagliatelle napolitana
pizza bambini
risotto
tagliatelle
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