Subiendo al balneario de Benassal en la pedanía llamada Font d´En Segures, en la misma carretera y un poco en alto está La Castellana, hotel y restaurante. Tiene una terraza exterior pero sin servicio y un bonito y luminoso comedor en forma de L invertida, bien decorado con motivos gastronómicos aparte de carteles antiguos de su famosa agua minero medicinal; tiene amplias cristaleras, hay amplitud de mesas y buenos espacios y comodidad aunque sea en detrimento del número de comensales. Hay un segundo comedor entrando a la izquierda cerrado y dispone de una barra de servicio y acceso junto a la cocina en el lateral izquierdo.
Las mesas son amplias, de madera, con silloncitos cómodos y amplios, copas curiosas por el pie que tienen, vajilla notable, cubertería, vasos.. más que bien; mantel individual con información del agua de Benassal. Una botella de un aceite premium Foga AOVE empeltre, una variedad local que resulta no muy verde de color, algún amargo final sin picante; vino un buen pan de pueblo (de Los Ivarsos) loncheado y braseado, incluido en los menús, muy bueno y hubo que controlarse con el pan y aceite.
Funcionan con dos menús: menú de temporada (35,90€) con snacks, 5 entrantes y un principal a elegir entre 5 opciones más el postre; el otro, llamado menú degustación (45,90) lleva los mismos entrantes y varios de los principales (los menos caros de costo de materia pima) supongo en tamaño degustación; ambos sin incluir bebidas.
La carta de bebidas es muy amplia con muchas opciones y suficiente horquilla de precios y con información complementaria detallada; son vinos más desconocidos en la gama más baja y muy clásicos de la más alta; hay vinos de la zona y nos quedamos con Clos d´Esgarracordes tinto de Castellón con tempranillo garnacha y monastrell con crianza de 12 meses con un servicio de presentación descorche cata y primer servicio en copas. Un par de aguas grandes, como no, de agua de Benassal.
El (y solo el: Francisco) servicio de sala muy amable, con experiencia y buenos consejos e información; ritmo de salida de platos de cocina lago lentos creo que motivado porque estamos en temporada más que baja, de hecho solo abren los fines de semana. Al final nos trajeron el menú más corto en el que compartimos o coincidimos con los entrantes y postre y luego elegimos principales individuales; a saber:
. snack de bienvenida: queso de cabra de Catí, con miel de romero y polen de avellanas x 4: pequeña lonchita de un muy buen queso, sabroso y que contrasta bien con la miel, muy buena de sabor y textura, y el complemento de granos de polen sorprende y remata el sobresaliente. Para comerse una bandeja.
. lengua de vaca sobre un brioche de oliva y avellana con mantequilla de anchoa: un brioche casero de textura esponjosa sobre el que se pone un buena cortada de lengua y se decora con 3 cortes de pepino encurtido; contraste de texturas y saborees que todos cumplen.
. croqueta negra de chipirón y avellana de Benassal: croqueta de buen tamaño, rebozado exterior crujiente e interior meloso y que queda envuelta en un velo de ventresca preparada a modo de mojama; la avellana no la encontré (¿quizás en el rebozado?). Todo sabor.
. crema de otoño: de calabaza, avellanas de Benassal y crème fraîche: servida en plato a temperatura tibia, muy sabrosa y bien complementada; incluye trocitos de pan frito y las pipas de calabaza. Muy agradable.
. paletilla de lechazo del Maestrazgo asada en horno a baja temperatura: plato de dos raciones con la carne muy muy tierna ya que macera en brandy con especias durante 3 noches con una cocción a baja temperatura durante 12 horas y ahora se hornea un poco antes de servir junto a una demi-glass de salsa de carne; se acompaña de láminas de patatas fritas hojaldradas con crema. Contundente ración, imposible que no sea para dos. Este plato lleva suplemento de 5.80€ p.p.
. canelones de carne con receta de la abuela y salsa de avellanas tostadas x 2: hay 3 piezas por persona; buen punto de la pasta, buen relleno de carne de pollo y sobre ellos cenizas de puerro asado y referidos como notable alto.
. mousse de chocolate, dacquoise y praliné de avellana de Benassal: postre casero de los de meter cuchara al fondo para coger todas las capas; curiosa el dacquoise (galletitas de avellana sin harina) y bien la mousse de chocolate con caramelo.
Parece mucha avellana pero la verdad es que se nota entre poco y nada (salvo la crema). Una buena cocina casera más actual y con buen producto especialmente en temporada de avellanas. Posiblemente la mejor opción por la zona.
crema
lengua
croquetas
cordero
canelones
postre
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