En la recomendable villa de Mogarraz a la entrada y en plena carretera se sitúa este local que dispone de aparcamiento propio para clientes; tiene una doble entrada siendo recomendable hacerlo por la que da a la calle interior ya que tras entrar y ver las mesas de bar y sillas altas junto a la barra, está la recepción junto a la barra donde está la necesaria reserva previa y te acompañan a bajar las escaleras que llevan al comedor. Mesas y sillas de madera tipo castellano, correctas, mantel individual y servilletas de papel tela, copas bien, cubiertos vasos y vajilla sencillos; espacios ajustados ya que se llena y alguna mesa dobla servicio. El restaurante forma parte del hotel spa Villa de Mogarraz.
El personal de sala amable y eficaz con una salida de platos de cocina mucho más rápida de lo esperado; la reserva horario se nota en no colapsar cocina. Debe haber otro comedor ya que vimos entrar antes que nosotros a alguna excursión numerosa que no estaba en nuestro comedor siendo la mayoría parejas o comidas familiares.
Una carta de bebidas con vinos de la zona interesantes y el resto muy clásicos. Nos pedimos un par de vermuts que resultaron ser Martini bianco y Martini rosso traídos ya servidos; también un agua grande sin gas de FuenteLiviana. Un cestillo de pan muy prescindible ya viene con la bebida sin más aperitivo.
Hay una carta de comidas corta y un menú (22,50€) muy anunciado en la puerta que hace de gancho; se basa en cocina castellana, asador con leña de encina y platos de cuchara. Nos pedimos:
. patatas meneás con torreznos: patatas casi como puré bien de sabor y los torreznos cumplidores.
. alubias de pueblo con chorizo: alubias bien cocidas, algo rotas, ben de sabor y dos rodajitas testimoniales de chorizo.
. carrilleras de ibérico estofadas: ración muy amplia, muy tierna la carne, bien de sabor y algo justas de salsa; complementan unas patatas cocidas con piel y luego horneadas quedando muy sabrosas.
. tostón asado: me tocó costillas (menos cantidad y más calidad), perfectamente de punto de asado, piel ben crujiente; el mismo tipo de patatas por suerte. Sin duda el mejor plato.
. helado de higos: dos bolas de buen tamaño de helado con sabor a higos. Cumple.
. arroz con leche: buena textura y sabor, bien de canela, punto más de lechoso.
Unos buenos cafés finales y leve sobremesa porque nos vamos a seguir la excursión y carretera.
tostón
carrilleras
alubias
patatas meneas
helado
arroz con leche
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.