Todos los meses hacemos una cata ciega el grupo de Kataklub y a final de año una cata extra. Este año y dado que en diciembre los eventos se acumulan decidimos pasarla a enero, más tranquilos y pudiendo elegir más y mejor. Se decide venir a esta bodega donde se celebran eventos y que nos permitieron hacer nuestro encuentro sin ser cata ciega. La comida fue preparada por Valencia Club Cocina.
El espacio es una preciosidad no tanto la zona exterior ahora en obras para mejorar las condiciones de los eventos tipo BBC (bodas bautizos y comuniones) pero nuestro espacio es más adecuado a una cata: la bodega. Esta bodega, no muy antigua de construcción, tiene título de museo patrimonio cultural valenciano desde 2007 y es una maravilla arquitectónica pues discurre de forma sinuosa, excavada en la roca caliza, por los bajos de la propiedad para almacenar los vinos que ya el bisabuelo tenía en el siglo XIX (de 1850 es la más antigua), especialmente españoles y franceses que son verdaderas joyas. Abarca casi 250 m2 y a la entrada dispone de un espacio físico que alberga una magnífica mesa de madera maciza con capacidad para 10-12 personas; nosotros somos 8 y contamos además con la presencia del dueño y del sommelier, así que perfecto.
Para el evento se contrató un chef y un sommelier para nosotros y se pactó un menú adecuado a los vinos que llevábamos nosotros. La fiesta quedó así:
. mejillones al vapor de lecho lemon grass cebolla tierna pimienta y albahaca: los mejillones con una cocción muy ligera con un sabor cítrico del lemon glass y con aporte aromático de la albahaca. Su armonía fue con El Corral Cremat 2014 espumoso de la bodega Albert i Noya con 10 años de crianza y que compramos en un viaje, 100% xarel.lo y que nos gustó hasta la botella.
. ceviche de lubina y gambas con hierbas frescas y leche de tigre con chufa: de nuevo una versión personal del ceviche que aparte del cítrico tiene un ligero punto dulce que le aporta la horchata aunque no la encuentras por la mayor potencia de cítricos, coco.. pero haberla, hayla; también hay kikos que aportan textura quedando un plato muy completo del que varios repitieron. Su compañero fue champagne Agrapart Terroirs blanc de blancs muy fino y elegante, equilibrado, pero que se quedó algo corto en nariz y de burbuja; creo que debimos haber cambiado el orden de los espumosos.
. coca de calabaza asada con jamón de pato y cebolla morada encurtida: hay muselina de calabaza algo dulce, el jamón algo salado, la cebolla encurtida aporta sensación picante dando complejidad. Aquí entró un tiburón blanco llamado Néphéle 2022 de Domaine Laroque D´Antan blanc comprado por recomendación en Vila Viniteca en Barcelona en otro viaje y que va a ser una bodega que va a dar que hablar mucho en el futuro.
. brioche de estofado de carrillera de ternera con mayonesa de boniato y lima: una carne muy tierna como relleno de un pequeño brioche quedando un bocado intenso y sabroso. Su pareja de baile un tinto al que se le tenían ganas: Alma de Contador 2021, un Rioja de alta gama que podía durar mucho más pero que en su probable mejor cosecha se hace irresistible.
. tataki de solomillo de cerdo ibérico marinado en cerveza negra con cremoso de garrofó trufado: el solomillo se marina en soja y cerveza durante 12 horas, se cocina a la plancha con algo de mantequilla y ajo y se coloca sobre un cremoso de garrofó. Entra a jugar Ferrer Bobet Selección Especial Vinyes Velles 2015 monovarietal de Cariñena que andaba algo cerrado pese a estar abierto con antelación y que quizás mereció ser decantado.
. como postre, unas rocas de chocolate negro con chips y polvo de café: unas rocas bien elaboradas con potente chocolate y un crujiente en boca para un final feliz con su compañero: Don PX 1987 Gran Reserva botella numerada de 75 cl., un vino dulce con casi 40 años de barrica con una acidez que te impide saturar el dulce y que no pararías de dar pequeños sorbos para que dure más tiempo.
El sommelier, Marco de origen serbio, nos contó vida y milagros de cada vino, Marcel chef nos informaba y servía cada plato, el dueño Jose Luis nos contaba anécdotas de la propiedad y todos disfrutamos de larga sobremesa delante de unos cafés y algún chupito de tequila reposado por cortesía de la bodega.. sin ninguna prisa hasta que se hizo de noche. Gran evento en sitio muy recomendable de visitar previo acuerdo de cita.
El precio es sin vinos ni propina.
.
mejillones
cevicge
coca
brioche
tataki
rocas
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.