Aunque la zona no satisface mucho, es el restaurante que mejor simula nuestra cocina napolitana más tradicional. ¡Lo dice un napolitano de pura cepa! Y tampoco les faltan intuiciones innovadoras. Maria, el Maradona de la cocina (así le llama un buen amigo), Reproduce de manera tan perfecta los sabores, estando tan lejos de su patria, que anula toda lejanía… Seria como intentar preparar una paella de pollo y conejo estando en Nápoles y sin bachoqueta ni garrofones (no se si lo escribo bien). Ella se hace llegar hasta el último detalle e ingrediente. Verán tomates del Vesuvio, autentica mozzarella de búfala, variedades de verdura en España inexistentes. Y además le pone una dosis de muy buena mano. Un servicio bueno y una buena atención. Carta de vinos no muy extensa pero bien articulada. Lastima que los vinos italianos se encarezcan tanto por el transporte. Un sitio optimo si no les alcanza el presupuesto a reservar vuelo y hotel para un viaje gastronómico a la península italiana…
Es un restaurante italiano de verdad, desde el personal hasta el último detalle de la carta.
Carta de vinos interesante, no probé los italianos por falta de conocimientos suficientes, hay también vinos de terceros paises, Argentina y California. No es extensa pero si variada.
La cocina casera y muy napolitana. El tomate frito lo cuecen durante tres horas, está impresionante.
Me gustó.
El licor que nos ofrecieron al final, una variedad de limonchelo, con cuatro variedades de cítricos, elaborados por ellos, una delicia.
Buena RCP.
http://www.ojoalplato.com/archives/976
licor de cuatro citricos
Visita entre semana. Considero que se pasa de rosca. Una comida entre el mar y la montaña combinado productos que desde en mi opinión, no pegan. Ambiente frio. Tomamos dos vinos que lo único que reuerdo de ellos, es la elevada acidez. Italianos importados por Garda Import, Grupo Lemporium. Respecto a la pasta me sigue pareciendo una tomadura de pelo. En fin, acudí para cambiar mi opinión sobre la cucina italiana pero salí de allí más reafirmado. AH! Eso sí, el servicio muy bueno, y como curiosidad, el urinario del "servicio" muy alto! Algo increible!
Me guató. Restaurante italiano que reenta el hermano de Carlo, el de la Tratoria Napoletana. En la cocina, como en el ds Manuel Candela, reina la mamma. Y la verdad es que trabaja muy bien la auténtica cocina italiana casera. A destacar el tiramisú, excelso, y el café casero con esa cucharadita de moka. Nos dejamos llevar y probamos una especie de menú en el que los vinos no desentonaron. Normal RCP.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.