Siendo desde tiempo, un peregrino de las mesas con "algo más", cada vez que regreso a Sala, tengo la sensación de que una estrella, mantenida desde hace años, es el punto justo de un restaurante. La carta mantiene platos perfectos y experimentados por mil y un gourmets (Butifarra con rossinyols, espardenyes...) y a la vez todo tiene el toque de un chef que, al parecer, está dejando espacio para que sus hijos continuen con el negocio. En síntesis, pocos trucos y poca pamplina, cocina contrastada y una bodega impresionante que ya quisieran más de cuatro 2 y 3 estrellas.
Continuaremos vistándolo de vez en vez.
Al traer la carta te traen unas aceitunas arbequinas y 7/8 rebanadas de pan del de toda la vida en una cesta. Dos aperitivos, tostada con tomate y anchoa y higo con foe. El Menú degustación constaba de: terrina de foe, ensalada de rape y langostinos, lubina al aceite de trufa y filete de ternera al oporto o bien lomo de ciervo (70 eur.) Escogimos a la carta, la ensalada de rape y langostinos, calamarcitos salteados y cordero a la salsa de estragon con membrillo. De postres un semifrio de limon y tocinillos con frambuesas. El servicio fue bastante lento aunque solo había 2 mesas en el comedor interior. Mejoró sobre las 15h que supongo habían terminado de servir los menús en el bar. La carta de vinos es muy completa y a precios razonables (Alion, Numanthia y Cabrida 40 eur) Discrepo del comentario anterior de medias botellas ya que de blancos de 37,5cl solo hay Viña Esmeralda. La bodega es visitable, un pasadizo alargado con techo abovedado en un rincón del comedor pero con la puerta abierta. Tomamos un Anima Negra 2003 (36eur) que encontré un pelín caliente y un Arguetà de Joan d’Anquera (18eur). Vajilla Bvulgari, vasos de agua Davinci y copas Riedel. Total 182 eur. Para mi la estrella está de más. No volveré.
Excelente eclavamiento para disfrutar de una cocina autoctona e ir con niños. Al tener dos comedores puedes pedir unas escalopas de foie con reineta excelentes o un estofado de rabo de toro con compota de manzana y a la vez unos canalones tradicionales para tu hijo. El problema es que el servicio es lento cuando hay demasiada gente, si comes un jueves o un domingo el restaurante parece otro. pero lo principal que es la comida sin duda es muy completa de carta. La bodega también es completa y abundan los vinos de media necesarios para los conductores.Antoni sala tiene una estrella y bien apuntalada, comes por 100 130 euros.
Lugar familiar, de trato agradable y cercano. Cocina de zona con toques de originalidad, materia prima de primera calidad. Famoso por el tratamiento que hace de la caza. El "plato estrella" es el salmis de becada, que está realmente bueno, pero no hay que perderse la liebre a la royal, esplendida. Tambien fantastica la tripa de bacalao con judias. El postre fue quizas lo mas flojo. Carta de vinos inmensa, con bodega que se puede visitar. Tiene habitaciones sencillas en la primera planta, ideal para pasar un fin de semana por la zona.
Lugar recondito pero precioso cerca de Vic. El restaurante es elegante y con muy buena cristaleria teniendo una carta suculenta y de precio medio-alto pero un menu de 10 Euros muy completo y rico.En vinos....fantastico la carta es impresionante donde abundan Prioratos, Terra Alta, Riojas de impresion (Todos los Rodas incluiso el Cirsion) y a muy buenos precios.
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