Después de pedirle matrimonio a mi mujer en el Bulli, justo un año y medio antes, al día siguiente de casarnos, teníamos una reserva en este restaurante, al cual deseábamos ir con impaciencia.
Al entrar estaba Josep Roca en la recepción y rápidamente se ofreció a mostrarnos la bodega y cocina del restaurante, quizás con demasiada prisa, pero con el guion bien aprendido.
Antes de comenzar te invitan a Copa de cava de la bodega albet y noya, y suelen preguntar al principio si hay algún producto que no gusta del menú. Tienes dos menús a escoger, el menú degustación (el “normal”), que cuesta 130 euros, y el festival, que cuesta 160 euros (el más completo), y después comienza la fiesta!!
A los 6 min. nos sirvieron unos snaks antes del menú. El primero fue un Snak del mundo con 5 sabores de países donde han estado Josep y Joan Roca, con un envoltorio de papel decorado con el mapamundi y en un soporte que hacia que estuvieran como en órbita. Eran esferificaciones, con sabores y texturas distintas, de los siguientes países. Korea del sur, Perú, México, Marruecos y Líbano.
Después nos sirvieron unas Olivas rellenas de anchoas caramelizadas. Estas se encontraban colgando de un pequeño olivo natural, y sin ser tan espectaculares como el primer snack, estaban muy buenas.
A los 20 minutos ya estábamos con el tercer snack, que eran unas esferificaciones de Campari. Seguidamente nos sirvieron unas espectaculares patatas bravas, que consistían en un mini-recipiente comestible que contenía pequeñas esferas de lo que parecía patata, y por debajo la salsa brava. Espectacular el sabor a patata brava.
Para comenzar el menú, pedimos un cava muy especial, el Turó d’en Mota del 2002, al no haber de esta añada, nos sirvieron la del 99, que fue la primera de este gran cava (140 euros).
El siguiente aperitivo, fueron unos mejillones de roca con crema de Niguiri, servidos en cucharas de nácar, seguidamente nos presentaron un bombón de moixernó (todo riquísimo).
Después nos sirvieron en un mismo recipiente, que luego se separaba, un Brioix relleno de mantequilla muy suave de moixernó, junto con un caldo de escudella. Este plato estaba especialmente delicioso.
Nos ofrecieron toda una variedad de panes (de tomate, de vinagre, aceite y de vino…etc.).Todos buenísimos.
A la media hora, comenzamos con el menú propiamente dicho.
El primer plato era “ostra con perla negra”, que consistía en una ostra sumergida en su jugo, con zumo granizado de melón y pepino, manzana y jalea de lima. Estaba impresionante.
Nos sirvieron un gazpacho de olivas con mojama y anchoas, entre el primer y segundo plato del menú. Escaso, pero bueno.
El segundo plato consistía en una infusión de sauco con cerezas al Amaretto, cerezas al jengibre y sardina ahumada. No es de los que más recordaré.
El tercer plato, era una olivada “gazpacho” de aceitunas negras, helado de oliva manzanilla, pan tostado con aceite, mousse de oliva gordal picante y oliva picual.
El cuarto plato, era un frio/caliente. Comtessa de espárragos blancos con trufa (plato frio) y Puntas de espárragos de navarra con ajo negro (plato caliente). De los mejores.
5º Plato. “Toda La gamba”, con gamba de Palamós a la brasa, arena de gamba, rocas de tinta, patas fritas, zumo de la cabeza y esencia de gamba. Este plato era casi calcado al que tenía el bulli en el menú de su último año.
Desde que pusieron el pan, y lógicamente al comerlo, cayeron bastantes grumos en la mesa, lo sorprendente es que sirvieron dos platos con la mesa llena de pan, y ya en el tercero, tuve que llamar la atención del camarero, para que lo limpiara. En un restaurante de este nivel, este pequeño error, deja al servicio en no muy buena valoración.
6º plato, Besugo de la piga, con yuzu (cítrico japonés), bergamota (cítrico calabrés), y unas lagrimas de alcaparras.
7º plato, brandada de bacalao en texturas, con estofadillo de tripa y espuma de bacalao, sopa de aceite de oliva y escalunyes (un tipo de cebollas) con miel.
Al acabar este plato nos sirvieron mi segunda elección de vino para esta comida tan especial. Escogí un Borgoña que nombró Álvaro Palacios en una cena presentación en el “7 portes”, donde tuvimos la oportunidad de conocerle, y en el que habló del placer que sintió pocos días antes al probar este vino. Se trata de un Grand Cru Côte de Nuits, AOC Chambertain, Domaine Jean Trapet Grand Cru 2003 (280 euros).
Nos los sirvieron en copas Riedel Sommelier Bourgogne, a temperatura perfecta, y a pocos minutos de su punto óptimo de degustación. Con un servicio de vinos excelente, este es de momento, el mejor vino que he probado jamás. De una elegancia y sedosidad, jamás conocida por mí. Con aromas florales y notas dulces. He de decir, que nunca había probado vinos de esta gama de precios.
8º plato, Cerdo ibérico al Riesling, con Tarrina de Mango, melón con remolacha, puré de remolacha, ajo negro, cebolla y concentrado de naranja. Otro de los mejores platos del menú.
Recibimos de nuevo la visita de Josep Roca, interesándose por cómo estaba yendo la comida. Aprovechamos para pedirle algunos favores (fotos, autógrafos…), a los que accedió sin problemas, y le explicamos que estábamos celebrando nuestra boda. Nos atendió muy amablemente, y nos presentó el siguiente plato.
9º plato, Roger (salmonete) cocido a baja temperatura relleno con su hígado y con gnocchis de naranja.
10º plato, lletons (glándulas) y ventresca de cordero con setas, con una esencia como de brasas. Plato de texturas y sabores muy tradicionales. Riquísimo! El mejor del menú para nosotros.
11º plato, hígado de palomo con cebollas. Nueces caramelizadas al curri, jinebro, piel de naranja y hierbas. Otro de los mejores para nosotros.
Y ahora, después de más de 2 horas de placer gastronómico, vienen los postres, comenzando con un Albaricoque caramelizado, que realmente es una esfera de azúcar, rellena de vainilla y una crema de albaricoque, pero parecía de verdad un albaricoque. Los postres parece que superan a la comida. Estaban increíbles.
El siguiente postre son unas fresas con nata. Las más originales que hemos visto jamás, con una nube artesana dentro de una espiral de azúcar.
El último plato del menú festival, propiamente dicho es el hojaldre de Moca, que consiste en un crujiente de anís con espuma de moca y granizado de café.
Después cuando parece que han acabado, te traen un carro de bombones especialmente diseñado por Andreu Carulla para el Celler de Can Roca, del cual puedes escoger los que mas desees. El colorido y sabor de estos bombones es espectacular. Lo que me confirma que en el apartado de postres y bombones, son lo mejor que he probado.
Para acompañar estos dulces, pedimos unas copas de vino especial. Una de la bota de viejo Cream nº19 de Navazos, un vinazo de una estructura brutal, con una solera de más de 100 años de vida, y solo 600 botellas de 37 cl. elaboradas. El otro vinazo fue un Venerable Px 30 años, realmente espectaculares los dos.
Acabamos el espectáculo en la terraza del restaurante, donde de camino pudimos hablar tranquilamente con Joan Roca, confirmándonos lo durísimo de este negocio. En la terraza nos habilitaron un sofá rápidamente, en el que estuvimos más que cómodos. Rematamos con un Gin Tónic espectacular marca de la casa, y una copa de un viejo Marc de Chateauneuf du Pape, acompañado de un habano Montecristo, perfectamente conservado en una cava especialmente habilitada, y con una amplia variedad. Lo sorprendente es que el camarero, no supiera que encendedor era el adecuado para el habano o no lo localizara.
En resumen, fue espectacular, pero como las comparaciones son inevitables, considero que el personal debe estar mejor formado, ya que presenciamos errores que en un restaurante de este nivel, no son nada habituales.
El precio es sin los vinos, pero incluyendo cafés y copa.
Para ver las fotos, os remito en pocas horas a...
http://annaenelpaisdelascocinitas.blogspot.com.es
que es el blog de mi mujer.
Ha sido mi cuarta visita a El celler de can Roca, tradicionalmente suele ser mi regalo de aniversario. Teniamos la mesa reservada desde hace mucho tiempo, estabamos impacientes!
Hicimos el menú festival con maridages, Como siempre excelente!
Conozco varios restaurantes de similar nivel en Europa, con toda franqueza este es el mejor de todos, por cocina,servicio, producto, creatividad, relación calidad precio, etc..
I was a bit disappointed by the food at El Celler de Can Roca. Although there were some strange things about the food (see below), in general there was nothing wrong with it, but it just lacked flavour. I've said in other reviews that I believe this to be a general thing in Spain, and people in Spain seem to prefer mild food (where else do you see people put soda into beer to make the beer more mild?), so of course Spanish restaurants make food for Spanish tastes. The sommelier told me that he almost cried out of happiness when he first tried the olive soup that I had. Although the "black olive fritter" was really, really nice, to me the rest of that dish was just a soup in different colours that only tasted like olives + an olive ice cream that was too salty. But the restaurant can of course only serve the food that THEY like.
However, I was a lot more impressed by Sant Pau in Sant Pol de Mar (my review is also on this site), as the food there had flavour.
Okay, the details:
First the good things:
* Absolutely beautiful restaurant.
* The sheer amount of appetizers (six servings, three consisting of two elements, and one consisting of five elements)
* Great service, which deserved my big tip, but not perfect. When I was seated at my table, I waited a long time to get a menu. The couple next to me had a menu on their table within one minute. Between dishes, I sometimes waited maybe one or two minutes or even less – other times I waited a lot longer. After asking for the bill, I also waited a really long time. All in all, eating the "festival menu" (11 courses) + appetizers and petit fours took me four and a half hours (they told me three hours, but nothing in Spain is precise ;-)). At Sant Pau, it took me slightly less than three hours, and there they pulled out the chair for me when I returned to my seat, but not at Can Roca. Nevertheless, the service was attentive, friendly and professional.
* Head chef came out to speak to all the guests, and when I asked to see their wine cellar (very impressive) afterwards, he showed me around.
* Some dishes, like the "flower bomb" was beautifully presented. Others, not so (see below).
* The breads were really, really good – my favourite being the one with olive. Red wine, apricot and walnut, and the Catalonian one were also wonderful. The thin stick was the only one that was nothing special.
* Some dishes were really nice, although maybe not the most interesting dishes I've eaten. For example the cod soup with really nice onions, the lamb and the pork were very nice, although quite simple and not exactly spectacularly good. Some of the appetizers, like the "Korean" one, the cep brioche and the cep bonbon were all wonderful. Other appetizers were forgettable though.
* The foie gras dish was quite possibly the best foie gras I've ever had. I've never really liked foie gras, but I've had it three times where I liked it. I didn't think foie gras could be any better than the dish I had at Sangonereta in Valencia, but the one here was probably a little bit better. It could still be improved, though, by adding more elements to the dish. It was simply a timbale and a caramel sauce around it. The menu said with vanilla oil, but I didn't notice any vanilla. What made the one at Sangonereta so great was not just the mille-feuille of foie gras, mango and goat cheese, but also that there was caramelised sesame, a caramelised fig and pickled ginger on the plate.
On to the less successful things:
* The presentation was not always as good as it could have been. For instance the lamb, the pork, and the coffee didn't look bad at all, but it just looked like dishes I have had in restaurants where I pay €40-€50 for a meal.
* Infusion of elder: The cherries, sardines and ice cream in this starter were really nice (and the dish looked beautiful), but the infusion itself was like water with a bit of olive oil in it. The almonds should have been toasted to bring out the flavour. When I mentioned that the infusion lacked flavour, the waitress said "yes, I know". Maybe she just didn't know what to say, but if she really agreed with me, why do they serve this?
* Sea bream: To me, bream, just like sea bass, is a terribly overrated fish that is usually dry and boring. Why serve this when you can have turbot, Dover sole or zander? The fish itself was very nice though (but still a little bit naturally dry), flavoured with a bit of lemon, and it was definitely one of the best breams I've ever had (the best one being at Gordon Ramsay in Chelsea, London). What bothered me about this dish were the citrus elements on there. Usually, I'm a sucker for citrus, but, unless I misunderstood the sommelier, they had deliberately made these elements from the white pith of the fruits (along with the zest), making it extremely bitter and almost inedible. To me that made no sense at all. Using only the zest, or taking an entire slice, with pith, of lemon and letting it simmer a few minutes in sugar syrup avoids the bitterness.
* Lobster with potato mash and sauce of black trumpets: The presentation was the worst of the night (see picture). The lobster was put on top of the mash and the sauce poured all over it, making it look like they had whisked all the elements together in a bowl. Eating it was the same experience. To me, the lobster seemed a bit undercooked, but that's my personal preference.
* Red mullet with a soup from its bones. I had a similar soup/sauce at Sant Pau (with sepia), and that one was really pleasant. The flavour of the one at Can Roca was really, really fish, like eating pure fish stock. Maybe that's just my preference, 'cause I know some Spanish people like that particular flavour (some of my friends eat it almost daily).
* Watermelon sorbet: I've always found watermelon to be the dullest melon type, but again that's a preference. The sorbet was crystallised, and the entire dish was quite forgettable.
* Flower bomb. The presentation was beautiful, and the flavour of rose water was definitely better balanced than at Riff in Valencia, but the violet candy floss around it was sticky and impossible to eat. A somewhat successful dish that I did, however, quickly forget.
* Coffee dessert: The waitress told me it had vanilla ice cream, whereas the menu said anis ice cream. Nevertheless, they could have told me any flavour and I would have believed them, because the coffee they had poured onto the bottom of the plate drowned out all other flavours. Very unbalanced.
* Petit fours: I didn't find a single one of these more than mildly interesting. Most barely had any flavour, and the passion fruit ice cream was sour.
Overall, a bit disappointing, although there were definitely some good dishes here. However, it's not a place I would go back to – at least not for the food, as in general it simply lacked the "wow factor". Salt and pepper makes everything better, but putting seasoning in a bowl of water doesn't make it wonderful (e.g. the elder infusion).
I really don't feel that I'm being too critical. When I go to a restaurant that has three Michelin stars and is considered to be the second best restaurant in the world, I expect nothing but the best.
I've been to restaurants with only one star (Herman, AOC, and Kokkeriet – all in Copenhagen, and Ca' Sento in Valencia) or even a restaurant that didn't have a single star (Sangonereta in Valencia) that were better than El Celler de Can Roca.
* One note: I've always found the category "servicio del vino" very strange. Does this mean how they serve the wine? For this review, my rating go for the service itself, not how they serve the wine.
Flower bomb
Any guesses what this is? It was apparently potato mash, lobster and sauce of black trumpets
Elder infusion (or was it just water?), cherries and ice cream
Nueva visita al Celler que lo confirma como, bajo nuestro punto de vista, un número uno a nivel nacional. En esta ocasión no nos situaron en el reservado de al lado de la bodega sino en el comedor principal, en una amplia mesa redonda donde los 12 comensales estábamos perfectamente situados y realmente cómodos. La acústica y la iluminación de este comedor principal resultan casi perfectas y posee todos los elementos de comodidad para hacer llevadera una estancia de casi 7 horas. Como en la anterior ocasión disfrutamos igualmente de ese acogedor espacio acondicionado para aperitivos y sobremesas, que hace que te sientas como en casa, con sus sofás, biblioteca y mesas.
La cocina de Joan Roca se muestra cada vez más sólida y asentada introduciendo novedades poco a poco, siempre muy estudiadas y reinterpretando con maestría clásicos de la cocina nacional e internacional, además de los propios clásicos del Celler. La mezcla de talento y trabajo nos descubre una cocina que muestra un perfecto balance entre tradición e innovación, con cuidadas presentaciones, producto de primer nivel, contrastes de sabores y texturas y sin perder una cierta dosis de identidad. Pero lo más importante de todo es que los platos tienen sabor, que la predominancia del producto principal siempre se respeta y que nunca encontramos aristas que desvirtúen un conjunto siempre mesurado. Si hay que sorprender se hace, y ahí está la ensalada verde o los espárragos con consomé de ibéricos, si hay que mirar hacia atrás se hace igualmente con grandeza y platos como el parmentier de bogavante nos muestra de dónde viene el éxito que han alcanzado, si hay que reinterpretar recetas tradicionales y llevarlas al máximo se hace igualmente y ahí está el bacalao en brandada o si hay que brindar el más perfecto homenaje al gran producto de la zona pues igualmente se consigue y ahí está esa impresionante composición llamada “toda la gamba”, como oda a la gamba de Palamós. Técnica, presentación, raíces y sabor, todos unidos para conformar un menú de auténtico disfrute. Lo que no nos llenó este año tanto como el pasado fueron los postres, seguimos pensando que Jordi Roca es el más talentoso de los tres hermanos y que es una auténtica fuente de creaciones geniales, pero quizá esta vez no supimos comprender su sorbete de sandía y esa presentación espectacular llamada “flower bomb”, pero con las milhojas de moca nos puso de nuevo en órbita, demostrando que el talento está ahí intacto. El tándem que forman Joan y Jordi es prácticamente insuperable.
Del vino ya está todo dicho y máxime cuando una publicación francesa de prestigio como La Revue del Vin les otorgó el premio a la mejor carta de vinos del año. Pero lo que mejor habla de este equipo de sumilleres en que en ausencia de su gran capitán, Pitu Roca, todo funcionó perfectamente y no hubo la más mínima fisura ni en el servicio ni en la cadencia ni en las armonías propuestas, todas ellas portentosas. La carta tiene más de 1500 referencias y resulta algo complicada de leer por su peso (solo dos volúmenes), pero la calidad de su contenido es tal, que merece la pena estar una hora leyéndola y seleccionando vinos como así hicimos, mientras se toman los aperitivos. En cuanto al servicio hay que decir que nos pareció perfecto, máxime teniendo en cuenta la dificultad de nuestra mesa por número de comensales y de botellas, vinos servidos con precisión, copas distintas para cada uno de ellos (¡192 copas en total!), explicaciones detalladas por parte del sumiller, en fin, que de nuevo nos pareció modélico y máxime teniendo en cuenta la ausencia del gran Pitu Roca. Servicio de mesas igualmente destacable, serio y a la vez cercano, haciendo su trabajo con profesionalidad y sin perder la sonrisa en ningún momento, incluso participando con elegancia en esa gran fiesta que era nuestra mesa.
En cuanto a los precios, el menú festival ha subido 10 euros en un año (ahora son 155), lo cual entra dentro de lo previsible y pensamos que sigue siendo muy razonable para la calidad y cantidad que recibimos y en cuanto a los vinos hay un poco de todo, hay vinos más caros y otros a mejor precio, simplemente hay que buscar con tranquilidad, pero si tenemos en cuenta que estamos ante un “tres estrellas” hay que decir que están bastante ajustados en general, por lo que en resumen debemos seguir destacando la excelente RCP del restaurante, porque al fin y al cabo estamos hablando de la más alta gastronomía a nivel mundial y de precios en cierto modo aquilatados para semejante nivel.
Pues un año después todo continúa más o menos igual, la maquinaria está perfectamente engrasada, todo funciona a la perfección y sin apenas fisuras, y tanto la cocina como el apartado del vino y el servicio se encuentran al máximo nivel, se nos antoja muy complicado encontrar un lugar donde se coma y se beba como se consigue en este restaurante, por eso les seguimos manteniendo la máxima nota un año más y les volvemos a otorgar el 10 absoluto, porque por encima de todo este es un lugar donde somos felices y nos sentimos como en casa. El año que viene más, o eso esperamos…
Si desean ver un amplio resumen de lo que comimos y bebimos con sus fotografías, les remitimos a la entrada del blog:
https://www.verema.com/blog/eugenio/965684-gran-fiesta-sentidos-celler-can-roca-i
Y como todo llega al fin llegó el 14 de abril, un fin de semana muy especial para un grupo de amigo/as Veremeros.
Hace unas semanas, a partir de un comentario sobre el restaurante Can Roca, (restaurante de los padres de los hermanos Roca) y sobre los buenísimos canelones que sirven en el menú de los viernes, Eugenio comentó su deseo de probarlos, también habíamos hablado con anterioridad de algunos de los platos clásicos del Celler, en particular del “Timbal de manzana y foie” y del “Parmentier de bogavante con trompetas de la muerte”.
Así que se nos ocurrió plantearle a Joan si nos podía incluir los dos clásicos y unos canelones de los de su madre en el menú festival, (indescriptible la cara que puso, yo creo que le hizo gracia la propuesta ya que seguramente que para él los canelones de su madre deben de ser también uno de sus platos preferidos, je je…) Contestó que por los clásicos no había problema pero que los canelones lo tenía que consultar con la Sra. Montserrat.
Ya en el aperitivo nos esperaban dos sorpresas, la primera unos platos de queso buenísimo, un "idiazabal zumitz, etiqueta negra" cosa que nos pareció muy raro en un restaurante de este tipo, y la segunda unos buenísimos “calamares a la romana” de los de toda la vida. (no confundir con los del Celler que nos sirvieron después en el menú festival).
El queso fue un detallazo del amigo Oscar 4435 que nos dio la sorpresa enviando desde Bilbao un queso para que lo probáramos. Los calamares una gentileza de la madre de los Roca, lo que me hace pensar que no le ha molestado mucho nuestro atrevimiento.
Así que mi agradecimiento y el de todos los asistentes al amigo Oscar y a Doña Montserrat, agradecimiento que hago extensivo a todo el personal, y mis disculpas a Joan Roca por si a partir de ahora tiene que incluir un nuevo plato en la carta del Celler.
Y por descontado al amigo Diego (maresme) que con su generosidad habitual quiso compartir con nosotros unas joyas de su impresionante bodega.
Los comentarios tanto de los vinos gentileza de Diego, como los propios del Celler, y la explicación de los platos, esperaremos a que alguno de los asistentes nos lo cuente.
Señores,Bienvenidos al Celler...Van ustedes a comerse el mundo!
Asi comienza la función,una extraordinaria representacion de una orquesta perfectamente afinada,con precioso repertorio y una precisa escenografía en la que,cada instrumento,cada nota,cada silencio,cada solo,cada pausa,está profundamente meditada y minuciosamente estudiada para satisfacer y hacer feliz al espectador,hasta el punto de elevar a la categoría de ARTE,la obra representada en este magnífico restaurante.
Muchos aspectos confluyen para hacer de éste,un lugar muy especial...
El maravilloso espacio construido,amplio y silencioso con un extraordinario atrezzo,la suma de 3 grandes talentos perfectamente complementarios,la impecable calidad y presentación de unos platos que sorprenden desde que te sientas en la silla,la racionalidad sin extravagancias estériles,la calidez y profesionalidad de todo el équipo de recepción,cocina y sala...Y una GRANDIOSA bodega y carta de vinos construida desde la más absoluta PASION por un aténtico sabio,un MAESTRO llamado Josep Roca,capaz como pocos de transmitir sus grandes conocimientos y su amor por el vino,una persona con un carisma y una serenidad especiales,con una humildad admirable y ese plus de bendita locura y sensibilidad por este maravilloso mundo...grandes virtudes comunes a otros sabios conocidos como Andrés Conde ó Carlos Horta,y que nos permiten disfrutar muchos de los mejores vinos del mundo a unos precios fabulosos ¡Incluso en un 3*! Lo que hace que la experiencia para un aficionado sea inolvidable.
Sabado,cena para 2.
Elegimos el Menú Festival que no ha variado,de momento,con respecto al descrito en los últimos comentarios.
El nivel fué brutal desde los primeros snacks hasta el último postre,platos todos sobesalientes,algunos sobre los que un buen champagne ejerce un asombroso hechizo multiplicador de sabor,y muchos de auténtica emoción,como el bombón de trufa,la tortilla de calabacín,el brioche trufado,la ostra al palo cortado con ajo blanco y negro,toda la gamba,el salmonete cocinado a baja temperatura,la adaptacion del steak tartar con helado de mostaza y el postre láctico.
Mi mujer solicitó cambiar los deliciosos "crudos" steak tartar y ostra,ofreciéndonos en su lugar otras maravillas como el timbal de manzana y foie y el parmentier de bogavante con trompetas de la muerte.Chapeau!
Los vinos disfrutados fueron:
Pierre Peters Grand Cru,Billecart Salmón Cuvée Nicolas Françoise 96,Jacques Selosse Extra brut La Côte Faron Grand Cru d,Ay,Heymann Lowenstein Ulhen 06 GG,Antoine Jobard Mersault Tillets 09,Bürklin-Wolf Kirchenstück 04 GG y 06 GG,Pierre Gonon Saint Joseph 08 y Leon Beyer Gewürztraminer V.T. Reserve Particulier 64.Bestial!!!
Fué nuestra primera visita al Celler,al que acudimos con la única expectativa de disfrutar,de comer y beber bien,y del que salimos absolutamente entregados,deseando volver en unos meses,felices y agradecidos por lo recibido durante 6 horas de un espectáculo gastronómico y enológico inigualables.
Gracias! Pitu,Carles,Alfons y al resto del equipo por vuestra exquisita sensibilidad y por hacer de esta,una noche muy especial.
P.D. Precio sin vino.
tres comensales.
Menú degustación (ver foto). Increible puesta en escena de los platos y los gustos
Carta de vinos....IN-Creible y lo mejor los precios, para nada abusan, muy ajustados.
Aconsejados por el sumillier ROCA, tomamos un AS SORTES 08 (Valdeorras), expectacular.
Luego de segundo un Las Lamas Corullón 02 (Bierzo), muy interesante.
Por poner "peros":
Quizás una cierta desaparición y desatención hacia el final, una falta de ofrecimiento de licores, o incluso aprovechando que teniamos al ROCA experto en vinos, una segunda visita para selección de tintos.
Un grande, pero en mi opinión me quedo con la sensación del Sant Pau, de cara a repetir los tres estrellas de catalunya.
can roca menu
Segunda visita al Celler. La primera fue hace 5 anyos, cuando tenia 2 estrellas. Me parecio que ha bajado la creatividad, originalidad y calidad de los platos con respecto a esa primera visita. Nos quedo la sensacion (a los 4 comensales) que habia demasiado emfasis en la puesta en escena y la cocina y el producto en si esta en un segundo plano. Nos parecio que abusan mucho de las esferificaciones y la combinacion "duro por fuera, liquido por dentro". Sorprende las primeras veces, luego al final se hace hasta cansino. De los 14 platos del menu festival, coincidimos practicamente de manera unanime que lo mejor fueron los aperitivos. De los platos en si, para mi personalmente, lo mejor fue la brandada de bacalao, la ostra al palo cortado y el cabrito asado (de todas maneras el cabrito con espuma de menta y crema de queso de cabra que probamos 5 anyos antes me parecio mucho mejor y lo guardo todavia con recelo en la memoria). Lo peor: el cochinillo (presentacion muy amateur), la gamba de palamos (increible como con un producto de tanta calidad se puede hacer un plato tan anodino - por favor me perdonen), y el ultimo postre.
- Amanida verda: muy buen juego de texturas con el sabor del pepino de fondo. Me gusto y relamente creo (falsas) expectativas para lo que venia luego) (9/10)
- Amanida de tardor: muy intersante, menos complicado tecnicamente pero buena combinacion de sabores y texturas (8/10)
- Ostra el Palo Cortado: hubo opiniones diversas. A 2 de los comensales no les acabo de convencer. A mi si. Buena combinacion de sabores y temperaturas (media ostra se sirve caliente y la otra fria). La ostra era carnosa y muy jugosa y el Jerez combinaba a la perfeccion (9/10)
- Tota la gamba: el primero de los platos donde la puesta en escena valia mas que el plato en si. Intenta recrear el fondo marino. La arena creo que era piel de gamba molida. La gamba de Palamos, excelente pero el resto del plato, BMHO no acompanyo (5/10)
- Lenguado a la brasa: un plato soso. Mucha puesta en escena (nos trjeron la piel del lenguado crujiente, por separado. Demasiadas cosas que hacian el plato algo complicado de entender y quizas de pareciar. El lenguado en si, no mataba (para mi gusto demasiado hecho) (5/10)
- Bacalla den brandada. Probablemente el mejor plato y uno de los mas simples/limpios, tecnicamente. Sabores simples, bien diferenciados y texturas que acompanyaban. Increible combinacion salado-dulce (10/10).
- Blanqueta de garri iberic al riesling. Un fail total. La presentacion no estaba a la altura de un restaurante con estrella. El plato intentaba jugar con los matices del riesling (citricos, mango, etc). El cochinillo estaba pasado de coccion (eran basicamente "laminas de medio centimetro de grosor) y los sabores no casaban, al menos EMHO. Uno de los peores (4/10)
- Roger cuit a baixa temperatura. Otro plato en el que unanimemente coincidimos. Excelente! La esencia mediterranea: un suquet de los mejores que he probado nunca, el Roger (salmonete) cocinado a baja temperatura, sabor y texturas excelentes. EMHO, este plato representa la esencia de lo que querria/esperaba que fuese el Celler (10/10).
- Steak tartar. de nuevo un plato que tiene bastante tecnica (una vez mas esferificacion, en este caso de helado de mostaza), pero que nos dejo indiferentes. Correcto, simplemente (6/10)
- Xai amb pebrot i tomaquet a la brasa. Muy bueno. Interpretacion moderna de un clasico (una vez mas, esferificacion del tomate y el pimiento). Sabores y texturas limpios (9/10)
- Fetge de todo amb seva: filete de pichon con pate de su higado. Muy bueno pero nada especial (7/10)
- Cromatisme taronja. Gelificacion de varias frutas (naranja, mandarina, yema de huevo. Fresco e interesante. Muy rico (8/10)
- Postres lactics. Azucar en nube bajo el cual se encuentran derivados de leche de oveja en diferentes texturas. Presentacion excelente (viene en un plato inmenso). Interesante combinacion de texturas y sabores (9/10)
- Sotabosc. El mas flojo de los 3 postres. Practicamente como comerse un brownie con frutos rojos. Nada nuevo en cuanto a texturas y sabores (6/10)
Vinos:
Cava Recaredo Brut de Brut Nature (excelente Cava, acompanyo el final de los aperitvos y los primeros 3 platos)
La Calma 2003. Un vinazo!
Tres Picos 2009. Una ganga que no pudimos resistir a 21 EUR la botella!
Lo mejor del restaurante casi que es la carta de vinos. Espectacular. Referencias para tener contentos a los mas puristas del vino y lo mas increibles son los precios, una ganga para un sitio como El Celler.
El servicio empezo impecable (un chico agradable, profesional y con impecable presencia) y acabo literalmente desaparecido (me parece increible que por muy 17.30 de la tarde que sean, los camareros desaparezcan de la sala y tengas que esperar 5 minutos para pedir un digestivo o mas agua).
Por mucho que me duela (valoro mucho el trabajo de estos tres hermanos), no creo que esten a la altura de un 3 estrellas. Me dio la triste sensacion que estan tendiendo al modo "consigue fama y echate a dormir"...
Los hermamos Roca no bajan la guardia, todo va como la seda.
El menú festival, anteriormente descrito, es emoción, disfrute y ganas de hacerse llegar a la cocina para felicitar a Joan en cada uno de los platos.
Pero hay una cosa que lo hace especial, es el trato del vino. Hablar con Pitu es aprender, callarse y escuchar, siempre tiene la palabra adecuada para describir un vino, eso que muchas veces tienes en la cabeza y no logras describir.
Mención especial también para Carles, Manel y todo el equipo de sala y de cocina.
Para regar el festival Pierre Peters Cuvee Reserve Grand Cru, les Genevieres 07 de Jobard, Roulot Meix Chavoix 07, Pechstein 05 y Cuvee Julien 09 de Ganevat
Lo que aquí se come y se experimenta esta fuera de lo común, es lo mas cercano al paraíso o lo más parecido a un orgasmo gastronómico por decirlo de otra manera.
Estuvimos el pasada 23 de Diciembre por la noche, último día que abren en el año, por supuesto lleno como no podría ser de otra manera, desde que entras y te sientas te hacen sentir como si estuvieras en otro mundo, simplemente perfecto.
Nosotros escogimos el menú festival, el nombre no podía ser más apropiado porque es lo que es un festival de texturas, sabores, olores y sobre todo sensaciones, cada bocado es un mundo, que manera de crear, sin perder en ningún momento las raíces. En el apartado de bebidas escogimos el maridaje ya que solo ver la carta(enciclopedia) de vinos, me abrumaba.
El menú:
Snacks:
-Comida del mundo: Perú, Libano, Marruecos y Corea (Interesante y gracioso intentar adivinar cual es cual)
-Olivas caramelizadas (Sorprende su puesta en escena)
-Bombon de trufa
-Calamares a la romana (Espectacular lo conseguido del sabor, calamares de toda la vida)
-Bombón de Campari (Para mi de lo más flojo)
-Tortilla de Calabacín (Que textura!!!!!!!!!)
-Briox trufado
Todo regado con Alber I Noya Cava El Celler
Entrantes y platos:
-Ensalada verde (muy refrescante y conseguida) Niepoort Navazos 1 D.O. Jerez
-Ensalada otoño (increíble la calabaza) Uhlen 06 Mosel- Saar- Ruewer (el mejor vino de la noche)
-Ostra al Palo Cortado con ajo blanco y negro. Colet Navazoa Estra Brut 07 D.O. Penedés
- Toda la Gamba (para mi el mejor plato de la noche, esa tierra de gamba es.........) Viladellops 10 D.O. Penedès.
-Lenguado a la brasa sobre velo de leche (bueno bueno). Ballot Millot 09 A.O.C. Mersault.
-Bacalao en brandada. Nelin 08 D.O. Qa. Priorat.
-Cochinillo ibérico al riesling. Dr. Bürklin-Wolf Pechstein 05 V.D.P. Pfalz
-Salmonete cocido a baja temperatura. Tondonia 97 Blanco D.O. Rioja.
-Adaptación de steak tartar con helado de mostaza. Oloroso del Puerto Lustau Almacenista D.O. Jerez.
-Cordero con pimiento y tomate a la brasa (muy logrado el tomate y el pimiento impresionantes) Finca El Peruco 09 D.O. Ribera del Duero.
-Higado de paloma con cebolla, nueces caramelizadas al curry........... Vall Llach 05 D.O. Priorat.
Postres:
- Cromatismo Naranja. dr. Bürklin-Wolf R 89 Auslese V.D.P. Pfalz
-Postres lácticos (este postre es el que más me gusto) Mr 09 Moscatel D.O. Málaga.
-Sotobosque. Niepoort Colheita 84 D.O.C. Porto.
Un restaurante al que hay que ir por lo menos una vez en la vida, es otro mundo, otra liga, simplemente fuera de lo común. Los tres hermanos han hecho de este sitio un templo de la gastronomía en la que los comensales somos participes de un festival de creatividad y buen hacer.
Gracias a todo el equipo por hacer de esta noche la mejor experiencia gastrónomica de mi vida.
FELICIDADES.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.