Para mi gusto, nada que ver con la propuesta del Alto de Colon!
Muy bien ubicado, de amplias dimensiones, cómodo y sugerentemente decorado, pero poco mas!
Cocina sin definir en un limbo tibio entre, mercado, autor, oriental y/o juvenil ???
Bodega bien surtida, pero falta de personalidad, alma o autor, referencias y denominaciones sin mas, ni mas!
Eso si, comedido en precios.
Coincido con mi amigo Dani C en que esta es la contrapartida al Alto, mas asequible, pero de muchísima menos calidad!
Fui a comer el día de Navidad, por lo que tendré que volver más pausadamente. Fuimos 4 personas y, a pesar de que estaba a tope y que el ir y venir de los camareros era continuo, nos atendieron bien en cuanto a tiempo y trato. Pedimos carta en vez de menú de navidad. Precios adecuados y presentación decente de los platos. A destacar la insonorización del local, ya que había mucho trajín de gente y camareros, pero en absoluto molestaba el barullo de fondo, lo que nos permitió disfrutar de la comida. Música agradable de fondo.
Por ponerle un pero, las copas, tipo "balón" de cristal grueso y altas, no las veo adecuadas.
En resumen, relación calidad precio adecuada y servicio voluntarioso. Salimos contentos y es fácil que vuelva.
La visita a este local me defraudó bastante. Había oído hablar de él y, bueno, es innegable que su situación es privilegiada. El servicio fue bastante deficiente y la comida no me pareció demasiado elaborada, más bien al contrario. El tipo de local, amplio, con una decoración vanguardista y con música de fondo, es, sin duda, lo mejor de Bamboo.
Ubicado en el sótano del mercado de colón encontramos este restaurante de decoración modernista, aunque para mi gusto, demasiado concepto IKEA. Algo falto de originalidad en ese aspecto y la música... a parte de no gustarme, demasiado alta.
Pese a ser un local amplio, la densidad de mesas hace que comas adosado al vecino y el servicio se muestra más inclinado a atender a clientes de cierta edad, con corbata que a dos jóvenes en camiseta. Al margen de esto poco profesionales, risas entre ellos, dan a catar el vino a las mesas y les entra la risa...
La cocina está bastante conseguida en cuanto a segundos, magnífico el rissoto con rúcula y spek, bien ejecutadas pero algo desangeladas las manitas de cerdo y algo más flojos los primeros.
Curiosa bodega, guardada en armario climatizado, copas de blanco de calidad (como fue en nuestro caso) y servicio del vino algo desatendido por la chica que se encargaba del mismo.
Nada que ver con el excelente Alto de Colón, donde el servicio y el confort del cliente priman, el Bamboo es un restaurante de batalla para extranjeros y clientes asiduos, a quienes sí se cuida.
Ciertamente el local me resultó atractivo: dosis justas de pop, diseño, juegos de luces, música relajada. Buen ambiente en definitiva. La cocina no pretende ser complicada, y el resultado es grato: ensaladas, rissotos, tempuras, carpaccios, carnes y pescados ofrecen un abanico escueto pero honesto. La carta de vinos es ajustada y variopinta. Lo peor de todo son las copas de tinto (las de blanco parecían mas adecuadas): vidrio de culo de botella con forma de borgoña para todo los tintos. Sorprende este fallo. El servicio de sala, sin brillar, bastante bien teniendo en cuenta que estaba lleno.
Local muy conseguido e innovador en Valencia. Ambiente agradable, después de que consiguieran erradicar el problema inicial de la reverberación.
Los platos están conseguidos, buena presentación y con toques de cocina creativa.
Mesas amplias y servicio profesional.
Carta de vinos correcta.
Sobre 30 euros.
Cené tan bien en el restaurante de arriba en el mercado que quise probar el de abajo.
Conceptos y cocinas diferentes.
Carta sencilla y variada, para todos los gustos.
El local estaba a reventar y no por ello nos sirvieron mal.
Muy agradable la sobremesa con música y buen ambiente
Lindo restaurante para cenar en pareja.
Decoración asiática, con buena música de fondo.
Cocina de "fusión". Buena carta de vinos y todo ello a un precio contenido.
Un sitio para repetir.
Carta acertada para el tipo de local que es.
Decoración pop en los bajos del renovado mercado de colon.
Cena agradable en un entorno agradable.
Después de la cena, de tertulia con un gin tonic y musica en directo de fondo
Muy bien
Lo que más destacaria de este restaurante es la decoración, que me parece muy acertada, fue uno de los primeros restaurantes en valencia en tener una decoración tan de moda. En mi opinión solo por el ambiente ya vale la pena acudir. La comida me parece adecuada, aunque coincido en la poca variedad de ensaladas. Los camareros son amables, aunque a veces toca esperar un poco.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.