Corcho muy bueno, blandito y perfecto, apenas bañado en vino. Ya huele bien desde el inicio.
Visual: rojo cereza oscuro, capa media-alta casi alta, ribete cereza-transparente sin destellos atejados visibles, buena lágrima y abundante, limpio y brillante. Se ve en su plenitud evolutiva (ni muy joven ni muy evolucionado, en una persona con salud rondaría los 30-40 años).
Nariz: fruta roja y negra muy maduras, lácteos, especiados como la regaliz, la nuez moscada, la pimienta negra y la vainilla. Muchas maderas y tostados, café, torrefactos, las maderas apuntan algo a viejas, noto aromas terciarios a desván, cueros, pieles de animales y carne fresca. Los terciarios son notables al inicio pero se equilibran con la aireación. Buena nariz aunque, como he dicho, mejora con la oxigenación (1-2 horas).
Boca: entrada fresca y sedosa, carnoso, goloso, con volumen y con contundencia. Los taninos están presentes pero están muy bien pulidos, nada astringentes. Un vino muy bien evolucionado en botella y con vida por delante a tenor de la boca. Equilibrado, muy estructurado. Paso por boca fantástico. Final medio-largo con postgusto a fruta en licor, especiados, lácteos (sutiles recuerdos a yogur de fresas) y tostados con muy buena retronasal.
Un muy buen vino de buena RCP (ronda los 12-17 euros, PVP típico de un Crianza de calidad en Ribera del Duero como éste). A estas alturas, con 6 años y medio de vida y, al menos 5 en botella, creo necesario oxigenar al menos 30-60 minutos antes de su consumo para poder apreciar todo su potencial.
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