Bodega Cortijo Los Aguilares, un proyecto apasionante
Cata & Maridaje Cortijo Los Aguilares en la Vinoteca Crópani
Más que una Bodega, hablamos de un capricho, una extensión de 800 hectáreas, donde 48 son destinadas al cultivo de la vid, aunque actualmente la producción se limita a 19 hectáreas. Hablamos de una bodega que utiliza patrones de calidad muy altos, empleando barrica francesa de las mejores tonelerías de Allier. Una bodega que elabora un tinto soberbio de probablemente la variedad más compleja en vinificación y elaboración, la Pinot Noir, dicen que los vinos procedentes de la Pinot son de las pocas variedades que pueden alcanzar la excelencia aromática y con toda seguridad la cata Vertical en primicia y casi única así lo demostró.
Bibi García enóloga de la Bodega nos demostró las buenas maneras en su enología, moderna, clara, directa y sin compromisos ni ataduras a las modas, buena prueba de ello, las añadas 2007 y 2008 de sus vinos, los cuales desde la llegada en Julio del 2006 ha elaborado en exclusiva.
Una bodega que se atreve con una variedad de difícil encaje en España, tal vez porque es un pais acostumbrado a paladares entrenados para la contundencia y no la sutiliza -digo tal vez-. Una variedad extrema en Cortijo Los Aguilares, de lo cual esperemos que taninotanino ofrezca un evento enoturista que nos lleve a comprobarlo in situ, una plantación compuesta por 15.000 plantas de las cuales tan solo resultan entre 3000 y 3500 botellas, lo cual nos ofrece un rendimiento bajísimo por cepa, alrdedor de 500 gramos por planta.
Se realizó una cata vertical de las añadas 2004, 2005, 2006 y 2007, resultando las dos primeras cedidas por Antonio Pacheco, ya que ni la propia bodega conserva.
2007 Nariz enormemente sutil, frágil y delicado...
2006 El borgoñon, un tinto complejo y profundo...
2005 La sutiliza cobra nombre...
2004 El nacimiento, su primera añada...
También se cataron en perfecta armonía con una maridaje propuesto por el organizador del evento, Antonio Pacheco Gerente de la Enoteca & Vinoteca Crópani.
Rosado 2008 A medio camino entre el clásico clarete y la contundencia de un tinto robusto, todo un acierto...
Pago El Espino 2006 sencillamente consolidado como uno de los grandes...
Tadeo 2006 Irrumpe con fuerza en su primera añada, donde el tiempo en botella dictará su perfil...
QUIENES SOMOS
En el año 1999, el matrimonio formado por José Antonio Itarte y su esposa Victoria, procedieron a la compra de la finca Cortijo Los Aguilares, situada en la Carretera de Ronda a Campillos en el paraje denominado Puente de la Ventilla. Se trata de una finca de amplias dimensiones, 800 hectáreas, muy variada y dedicada a diferentes cultivos de cereales, olivos y también a la cría de cerdos en montanera.
José Antonio Itarte es el propietario, vasco de origen y rondeño de adopción, de este cortijo perfectamente restaurado en el que se elaboran algunos de los mejores tintos nuevos de Andalucía. La vinificación que se realiza íntegramente por gravedad, sin emplear bombas mecánicas, es prueba del enorme esfuerzo de calidad que se hace en esta pequeña bodega andaluza con un gran futuro.
La BODEGA
Paralelamente al trabajo de campo, durante este tiempo se ha acometido la construcción de la Bodega de elaboración, así como la reconstrucción del antiguo Cortijo, en el que se ha respetado cuidadosamente el estilo existente y dedicado actualmente, además de vivienda, a sala de catas y salón de recepciones. La Bodega consta principalmente de dos partes, la nave de elaboración, de forma cuadrada, y la nave de crianza.
La nave de elaboración posee actualmente 11 depósitos de acero inoxidable de 10.000 litros cada uno, con camisas exteriores donde circula el agua refrigerada para control de la temperatura de fermentación. Existe además una mesa de selección de uva y una cinta transportadora que eleva la uva una vez seleccionada a la despalilladora, de donde cae por gravedad a los depósitos. Con este procedimiento bastante inusual, conseguimos evitar las bombas de vendimia que dañan notablemente al grano, y las uvas llegan a los depósitos en inmejorable estado.
La nave de crianza, de 1.000 m2 de superficie, esta semienterrada, y con una cubierta de agua en la parte superior, con objeto de atemperar al máximo los fuertes calores veraniegos. Cuenta, además, con potente equipo de refrigeración tanto para la de barricas como para la de botellas. El grado de humedad esta controlado automáticamente por humidificadores colocados en el techo.
Actualmente existen 160 barricas de roble francés de 1 a 3 años de antigüedad, donde los vinos con crianza reposan de 8 a 14 meses, según el vino a elaborar. La elección única de madera francesa Allier en las barricas, es una decisión que se corresponde con el estilo de vino que pretendemos elaborar.
Una maquina embotelladora y otra etiquetadora capaces de una cadencia de 1,000 botellas/hora completan las instalaciones.
VIÑEDOS
Después de algunos estudios y análisis de suelos, se identificaron tres parcelas con suelos arcillo-calcáreos, que se consideraron las más apropiadas para el cultivo de la vid. En el año 2000, se procedió a la plantación de 19 hectáreas de viñedo, de las variedades Pinot Noir, Tempranillo, Merlot, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot. Se plantó en sistema de espaldera con una densidad de plantación de 5.000 plantas por hectárea. Durante estos años se ha cuidado con gran esmero el crecimiento de la viña, haciéndolo dentro del sistema de viticultura integrada, con el máximo respeto al medio ambiente. No hemos tenido la necesidad de utilizar pesticida alguno, ni siquiera hemos utilizado herbicidas, pues todos los desherbados se han hecho manualmente. Actualmente podemos considerar que el viñedo está suficientemente desarrollado para producir uvas de la mejor calidad. Estimamos producir unos 100.000 kilogramos de uva como máximo, cosecha voluntariamente corta, en aras de primar la calidad contra la cantidad.
