Opus One 2007, la conciencia del vino y de la guerra
Que nadie me dirija la palabra, ni la mirada, ni la voz. Que nadie me diga que tenga que seguir saboreando porque sí, que nadie me pida la razón y el porqué de mi sentido y destino. Que alguien me diga que soy un sin vergüenza más, un inválido emocional. Óyeme cariño, soy así; maligno, deshonrado, detestable.
