En toda la cornisa cantábrica, existen playas magníficas. Es difícil elegir una, porque todas tienen algo especial y diferente. Una de mis favoritas en Cantabria es la playa de Langre. Realmente son dos playas, la pequeña y la grande. A ambas se accede por escaleras desde una altura de unos 20m.
La playa grande de Langre, tiene forma de media luna, es larga y espaciosa, en bajamar supera los 600 m de ancho. La playa no se ve, no parece que al final de los maizales, bajo una pared de 20m de piedra caliza exista esta magnífica playa.
La arena es muy fina y dorada, olas aptas para surfistas y desde hace unos años el acceso ha mejorado mucho, antes era necesario bajar un sendero complicado para poder acceder a ella.
La playa de Langre está a sólo 7 Km de Pedreña, el mejor plan para terminar un día de playa es quedarse a cenar en el restaurante Ezquerra o en el Tronki, ambos al lado de la carretera, justo enfrente del embarcadero. Los dos son restaurantes sencillos pero con una calidad de producto inmejorable. Lo mejor: El bonito a la plancha, las sardinas a la plancha, las navajas, las rabas o el pescado freso del día.
Todo un lujo, salir de la playa y disfrutar de una cena informal y de calidad.
La playa de Langre está en el municipio de Ribamontán al Mar (Cantabria)
Las coordenadas son: Latitud: 43.47605, Longitud: -3.68929