La antesala de la navidad.
Juan Cuatrecasas
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Todos los años aprovecho el puente de Diciembre, bendito objetivo a alcanzar durante esta fase final del año; para tomarme unos días de descanso en la localidad riojana de Haro. Mi Haro, el terruño adecuado para dejar atrás los diarios ruidos de Bilbao y seguir explorando y aprendiendo todo aquello que desde el mágico mundo del vino quiera llegarme. Días en los que las catas se suceden, en los que el paladar funciona a gusto, no sólo con vino, pero también con él. Visitar el Barrio de la Estación con sus legendarias bodegas, recorrer la Herradura y maravillar el estómago con aquel pimiento relleno bautizado por el apostolado de la uva en forma de copa con contenido, ó simplemente catar esta ó aquella propuesta son parte del descanso, de la válvula de escape que deja atrás la rutina diaria. Durante estos días, mientras dure el puente, no habrá entradas en este blog, que cierra por vacaciones hasta el próximo jueves día 9 de Diciembre. Entonces regresaré con energía renovada y con el único objetivo de fomentar la ilusión y el arte que atesora el vino. Una de las formas de alquimia más gratificantes y agradecidas.
Que ustedes lo pasen bien. Yo estoy seguro que voy a disfrutar.
Hasta la vuelta, buena cata para todos.
"Si me dieran a elegir
Entre diamantes y perlas
Yo elegiría un racimo
De uvas blancas y negras".
(Nicanor Parra, Coplas al Vino).
