Bodegas bilbainas viña pomal reserva 1996.

El descorche de una botella, cuyo contenido se supone fuera de órbita; es siempre un reto para cualquier catador. Claro que, en función del grado de conservación que haya tenido y de la magia que rodea a este fantástico universo, todo es posible. Cuando mis amigos Juanjo y Maria Eugenia me sorprendieron con este regalo, quise dedicar algún horario de ayuna para intentar sonsacar las condiciones presentes de este Viña Pomal Reserva 1996 de Bodegas Bilbainas.
Un día de agosto como otro cualquiera, sin previos colutorios y con el estómago vacío, me dispuse a acometer tan aventurera experiencia.
Y las notas de cata personales quedan de este modo para la posteridad :
Color cereza intenso con algún retazo grana. En nariz conservaba aún los recuerdos de la fruta que le bautizó, muy tendente a moras, aunque ya algo marchitas, pasadas de madurez. Trufa de fondo. No obstante, pronto un exceso de ajerezamiento impregna la vía nasal. Boca cremosa, con taninos y acidez en francas vías de extinción. Perdido en notas de ancianidad. Caduco.
Me di cuenta de que su línea vital estaba cerca de tocar suelo.
Prenda para coleccionistas aniquilada por mi sacacorchos. Entre Pulltex y mi curiosidad matamos al gato. Aunque, pensándolo bien, ya estaba muerto.
-
anonimo
He probado este vino hace unos meses y tuve la misma sensación que tu... quizá nunca estuvo preparado para el largo plazo.
-
Gaston :
Es probable. Me consta que mis amigos Juanjo y Eugenia conservan bien las botellas, porque entienden de vino. Puede que hayas estado fino en tu idea. Un vino que no nació para largas guardas.
Saludos y gracias. -
anonimo
Apreciado Juan,
Trabajo en una agencia de comunicación y nos gustaría mantenerte informado de las novedades de las marcas que llevamos. Por favor, si quieres recibir información ponte en contacto con nosotros s.gonzalez@igriega.net
Un saludo,
Sara -
Estimada Sara,
Gracias por tu comentario, ya te enviado un correo.
Saludos cordiales,
Juan Cuatrecasas.
