Henschke keyneton euphonium 2003.
Juan Cuatrecasas
0
comentarios


El intercambio de botellas entre amigos catadores es una práctica reveladora, primero de la amistad existentes entre quienes pretendemos compartir sensaciones y después de debates interminables acerca de estas. Las sensaciones que aportó este coupage de shiraz, cabernet sauvignon, merlot y cabernet franc a quienes lo catamos, fruto de uno de esos intercambios, no fueron demasiado reveladoras en el segundo apartado, sobra decir que sí en el primero de ellos.
Desde el australiano Valle de Barossa llegaban los sonidos del Euphonium de la tradicional familia vitícultora Henschke, y teniendo en cuenta que el significado de la palabra que identifica este instrumento musical es "buen sonido" (del griego eu y phonos), todos esperabamos que además de tocarnos el oído con elegancia, el vino presente en la copa fuera también "well tasting".
Color rojo carmesí. Nariz con fruta roja, ciruela y moras. Perfume de cassis. En boca pierde toda su anterior ganancia. Se muestra un tanto bronco, áspero, turbio. Su déficit de terciopelo se une con taninos un tanto agresivos. Es poco amable. Concluye sin gracia, con un retronasal rudo.
Personalmente lo veo poco musical, pese a tener la palabra Euphonium en su etiqueta.
La familia Henschke de Keyneton, localidad de las colinas de Barossa, no logran dar con la nota adecuada dentro del pentagrama, al menos en la añada de 2003.
Nulas melodías.
Desilusión.
