Viaje por tierras y bodegas de Castilla
Antonio Machado nunca descubrió Rioja, pero mi decubrimiento de las tierras de Castilla, al igual que cantó el poeta, viene de lejos y fué anterior a mi descubrimiento de esa otra gran pasión: el vino y sus rarezas.
Antonio Machado nunca descubrió Rioja, de haberlo hecho quizás hubiera escrito una melancólica poesía hablando de los colores del cielo, en Briones, o de las majestuosas y yeráticas construcciones, altivas mansiones castellanas, de esa zona.
Antonio Machado nunca descubrió Rioja, pero eso no impide que otros lo hagamos y la loemos, como si quisiéramos emular al gran poeta, que ya se sabe, nuestra prosa es un desierto de inquietudes y nuestras letras una manera como otra de esquivar al olvido.
Nuestro verano del 2003, en palabras del poeta en su obra La tierra de Alvargonzalez, arranca entre Soria y Burgos:
"La hermosa tierra de España,
adusta, fina y guerrera
Castilla, de largos ríos,
tiene un puñado de sierras
entre Soria y Burgos como
reductos de fortaleza,
como yelmos crostonados,
y Urbión es una cimera."
Urbión es una cimera llena de verdores que arrastra su alma y sus colores hacia los pueblos que moran sus faldas, y así empezamos nuestro paseo, entre pinos y necrópolis, un bello paseo entre el verdor de los altos y enjutos pinos de sus pinares y los huesos que ya no existen en sus formidables necrópolis, excavas en la piedra de sus riscos y sus cerros. El pasado y el futuro nunca fueron tan reales.
Machado cantó a los pueblos de la Hermandad de Carreteros de Burgos-Soria, a reseguir, en Soria: Salduero, Covaleda, Duruelo, Molinos de Duero, San Leonardo, Arganza, Navaleno, Vadillo, Casarejos, Cabrejas del Pinar. En Burgos: Palacios de La Sierra, Vilviestre del Pinar, Quintanar de La Sierra, Canicosa, Regumiel, Hontoria del Pinar, Navas y Aldea del Pinar.Comida típica de esta zona es el Ajo carretero, y se puede degustar, entre otros, en el mesón El molino, en Vilviestre del Pinar, lugar pintoreso y envuelto por pinares y nidos de cigüeña, mucho mejor el entorno y el lugar que la comida, y sobretodo un poco caro.
Si estamos por las cercanías no dejéis de visitar el parque de Revenga, cerca de Quintanar, o el nacimiento del río Arlanza, un enclave de película, o las necrópolis de Revenga, Prado Navas o Cuyacabras, ésta última perdida en medio de los pinares, con un dispositivo de más de 150 tumbas excavadas en la roca. También hay una necrópolis maravillosa en la zona llamada del Castillo, en Palacios de la Sierra, con ruinas exquisitas y todavía conservadas de construcciones y más de cien tumbas. Este lugar, olvidado de la mano de las administraciones locales y regionales, es una vergüenza de conservación, nuestro patrimonio cultural metido en un saco roto, pero en fin, no por eso menos digno de verse.
Más allá de Salas de los Infantes, podemos coger el desvio a Hacinas para acercarnos a Santo Domingo de Silos. Desde Santo Domingo podemos marchar hacia Aranda del Duero, puerta de la Ribera del Duero, y desde allá, comenzar nuestra peregrinación por las viñas y las bodegas de esta D.O.
Otra fantástica ruta que nace en Salas de los Infantes, está en dirección Castrovido, atravesando la sierra de la Demanda. Nos llegamos a Barbadillo de Herreros, pasando por cañones de roca y de pizarra aterradores, gigantescos, dantescos y que me recuerdan a mi lejano Priorat, aunque las placas de pizarra de estas montañas son fantasmasles y de una altura sorprendente. El paisaje es maravilloso, hay que ir despacio porque la carretera lo pide y las vacas y caballos pululan por los arcenes. En cada curva damos una exclamación de sorpresa. Siguiendo la C-113, nos adentramos en la LR-113 que nos llevará a Baños del Río Tobia. Dejamos a nuestra derecha el embalse de Mansilla y seguimos despacio, muy despacio, porque nuestros ojos quieren ver y observar y no perder detalle.
Por fin llegamos a Najera y empezamos a vislumbrar la Rioja, las viñas empiezan a aparecer en las lomas y los planos. De Nájera a Briones hay cinco minutos escasos. En Briones dejamos el coche aparcado, ya era hora!!!, exclaman los niños y nos quedamos pasmados ante la solemne iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un bonito esdificio del siglo XVI, en el que destaca la portada principal, sobria y encantadora.
Otro lugar que visitamos es la Ermita de San Juan, que nos sorprende por su forma octogonal y sus vitrinas con viejas reliquias de santos y mártires, ezpeluznantes, aunque forman parte de nuestra cultura y nuestro devenir histórico y religioso. Mis hijos están encantados con Briones y reseguimos los muros fortificados que lo rodean durante más de una hora, visitando todo aquello que es visitable y observando desde sus altos enclaves el maravilloso transfondo de la Rioja, que desde allá se ve nítida y espectacular.
En la Plaza Ibarra, en Briones, encontramos Finca Allende, una moderna bodega que nace en 1995, con su primer vino, Allende. Nuestra visita empieza en los aposentos de un solemne palacio, a punto de ser reformado, del siglo XVIII. Observamos también las nuevas instalaciones y catamos algunos vinos, estupendos.
Hablamos de exportación e importación y me sorprenden unos comentarios sobre la creciente demanda sudamericana de vinos de alta gama de Rioja, y también ciertos comentarios sobre el parón que está sufriendo la demanda asática. Ojo al dato!!!.
De Briones nos adentramos ya en pleno corazón histórico de Rioja y desembarcamos en Haro, donde hacemos un parón para comer y beber, y sin saberlo, Agustín Santolaya y nosotros comemos a menos de dos metros de distancia, luego, ya en la bodega, al hacer las presentaciones, nos reiremos divertidos de esta coincidencia.
En Haro, los vinoadictos, hemos de ir directos al Barrio de la estación, pasaremos por muchas bodegas de nombres ancestrales y sublimes, con más o menos historia: Bodegas Bilbainas, CVNE, Lopez Heredia, Rioja Alta, Muga y un largo etc, y al final, como muestra de que la historia siempre es repetitiva, aparece Roda, una modernísima bodega con ánimos de tradición.
En la entrada a la bodega, antes de que las vallas de eleven antes los ojos sorprendidos del visitante, ya nuestra mirada se refugia en la pared de roca que preside unas enormes letras donde se deletrea RODA.
Agustín Santolaya es el director general de la bodega, aunque destaca el papel del equipo formado por los cuatro enólogos de Roda: el mismo y Carlos Diez, como encargado de bodega, Isidro Palacios, que es ingeniero agrícola y Esperanza Tomás, en el área de Investigación y desarrollo. También nos habla del gran trabajo que están realizando en el campo de la investigación, dentro del entorno del proyecto Eureka europeo, el cual ha aprobado y subvenciona varios trabajos de I+D nacidos en la bodega.
En Roda se embotellan 250000 botellas anuales de media. Controlan cien hectareas de viñedo, de los cuales 60 son en propiedad.
Agustín se empeña en enseñarnos el viñedo, cosa que le agradecemos sobremanera, pues somos viticultores y nos encantan la tierra y las cepas.
Nos lleva a ver varias parcelas, empezamos por la viña apodadaperdigón, la densidad de plantación es 4500 plantas por hectarea, la producción, menos de dos kgm por cepa, el marco de plantación 2,20 por 1 m.
Observamos despuntado suave, poca carga y mucha limpieza en la planta, con una vegetación aerea muy estudiada y unos racimos separados, sueltos, muy asoleados. Mi marido da su aprobación, yo que entiendo menos pienso que si Paco lo encuentra bien, es que la cosa está muy bien, porque Paco en esto de la viña es un perfeccionista. Curiosa apuesta la que hacen en viñedo por la cubierta vegetal alternativa, en la que 1 calle sí y otra no a años alternos, se laborea. Los suelos son de naturaleza arcilloso-calcárea, con areniscas y margas.
También debo agradecer a Agustín sus amplias y contundentes explicaciones sobre la orografía y relieve de Rioja, allá en la cima de la loma, con la viña a nuestro alcance. La curva de herradura que marca el Ebro a su paso por la lomas que recorta y dibuja, y las puntas de las cordilleras que delimitan sus confines y le dan su tiple expresividad: Atlántico a un lado, mediterraneo al otro y las ligeras matizaciones de la meseta castellana, tan cercana y tan huidiza a la vez.
La bodega de Roda es de estilo moderno, práctica y limpia. En la sala de barricas, de concepción aquitectónica estudiada al milímetro, se ha instalado suelo radiante, con sistema de calefacción, para ir variando la temperatura y facilitar el término de las malolácticas hacia mediados de noviembre. Todas las malolácticas se realizan en barrica.
La fermentación se realiza en grandes tinos de madera, con temperaturas de fermentación altas y controladas por sistemas informáticos, que de manera individual, permiten incidir sobre los sitemas de refrigeración de cada tino.
Las levaduras utilizadas son autóctonas. Antes de la fermentación alcohólica se realiza una maceración en frío, a unos 13 grados, que dura sobre los 6 o 7 días.
En la sala de barricas observamos marcas distintas, la mayoría muy conocidas: Saury, Radoux, Moreau etc. (Me sorprendió en finca Allende el gran número de barricas de la marca Saury, por ser una barrica que por nuestra zona natal, Priorato, no se ve demasiado).
La bodega de Roda empezó su trabajo en el año 1988, es por tanto una empresa reciente, con gran espíritu de superación. Y de hecho, sus vinos, con tres marcas en mercado: Roda II, Roda I, y Cirsion, son ejemplo de variedad, complejidad y calidad.
Al acabar la entrevista, Agustín Santolaya hizo un comentario que me pareció muy polémico y con el que no estoy muy deacuerdo, pero creo que es importante reflejar la gran pasión que siente este galardoneado enólogo por Rioja y por su trabajo, según Agustín, si los precios de las gamas bajas y medias de Rioja bajaran, en España no se vendería muchas botellas, en esos niveles mencionados, que no fueran Rioja...personalmente pienso que Rioja tiene grandes vinos y buenas posibilidades, incluyendo el factor tradición y marca, muy superior que en otras D.O., pero hay muy buenos vinos en otras D.O., y precisamente son en esas gamas bajas y medias donde se está trabajando mucho y muy bien en otra zonas de España, y a además a muy buen precio en mercado.
Rioja es deslumbrante, el cielo es precioso, los cerros y las lomas espectaculares, los colores verdes y azules destacan sobre los marrones claros y los tonos areniscos de sus laderas. Gran descubrimiento el que hicimos este verano, espero que algún día podamos volver a poner los piés en vuestra tierra...mientras tanto, como Machado, dejaremos que las palabras suplan los silencios y las negaciones, los olvidos y las melancolías.

