Heretat de Cesilia, tradición e innovación
Es gratificante para los amantes de la cultura del vino la aparición de nuevas bodegas que, desde sus inicios, definen como su principal objetivo “elaborar un gran vino, combinando lo mejor de la artesanía con los más modernos medios tecnológicos para lograr un resultado único en la zona”. Si, además, esta zona se localiza en un paraje de climatología mediterránea pero con una ligera influencia continental “que le permite retardar la maduración de la uva y mantener una humedad muy baja todo el año y ayuda a proteger de enfermedades criptogámicas a la viña”, aún despierta más nuestra curiosidad.
Es por ese motivo que el pasado 14 de julio acepté de buen grado la invitación a asistir a la inauguración oficial y “puesta de largo” de Bodegas y Viñedos Heretat de Cesilia, proyecto vinícola iniciado en 1998 sobre las instalaciones y los viñedos localizados en la actual Finca Casa Sicilia (fundada originalmente en 1707, en época del tercer Marqués de la Romana, como casa de labor dedicada a la producción de frutas, vinos y aceite de alta calidad). Al acto asistieron numerosas personalidades de diversos ámbitos productivos e instituciones, destacando en lo referente al sector del vino la presencia de Bernardo Luna y de Mariano García, quien hizo los honores de presentar uno de los nuevos vinos de la bodega. El resto de los vinos fueron presentados por Tomás Santa Cruz (toda una institución en el panorama vinícola de Galicia), Nacho Coterón (Asociación de Sumilleres de Alicante) y el que suscribe estas líneas (en representación de Verema.com).
La Finca Casa Sicilia está situada a 240 metros sobre el nivel del mar, en el término de Novelda (Alicante), un importante centro de producción agrícola en la comarca del Medio Vinalopó, y consta de 80 hectáreas de viñedos propios de las que 23 están plantadas con variedades vinícolas, principalmente Monastrell, Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah para los tintos, Macabeo, Moscatel, Sauvignon blanco y Chardonnay para los blancos, y algunas variedades en prueba como el Petit Verdot, Albariño y Gewürztraimer. Es precisamente este espíritu innovador y en buena medida experimental en sus trabajos iniciales con variedades tan diferentes lo que lleva a que los vinos de la bodega vean la luz, de momento, sin estar acogidos a ninguna D.O.
La voluntad de hacer vinos distintos y de marcado carácter ecológico es una de las principales preocupaciones del actual equipo técnico de la bodega, liderado por el joven enólogo francés Sebastien Boudon. En su opinión “la mayor garantía de un gran vino radica en el cuidado de la cepa y la uva, con atención permanente del viñedo todo el año”. Por ese motivo trabajan sus suelos y tratan la viña sin productos químicos de síntesis, utilizando únicamente productos de contactos como el azufre y el cobre. Con el mismo nivel de cuidado y tras los correspondientes controles de maduración del fruto, la vendimia la realizan manualmente en cajas de 15 Kg. con posterior control sobre una mesa de selección antes de entrar en la elaboración de las distintas variedades de uva por separado para respetar los aromas, gustos, características y evolución propias de cada una. Para la elaboración del vino, según Sebastien, “disponemos de las tecnologías más avanzadas para conseguir las mejores condiciones de higiene, respetando al máximo el producto e intentando sacar la mejor calidad de nuestro ‘Terroir’. Los remontados los hacemos mayoritariamente por bazuqueo manual y gas neutro. Durante la crianza, limitamos los trasiegos al mínimo, aportando el oxígeno necesario con la técnica de micro-oxigenación y limitamos al máximo las aportaciones de productos a fin de garantizar un vino único y auténtico, un vino con personalidad. En definitiva, nuestros vinos son el resultado de una apuesta por la singularidad, la recuperación de la cultura, tradición y vocación vitivinícola de la zona, sin olvidar la innovación tecnológica, con el objetivo de elaborar vinos de gran calidad y en pocas cantidades”.
Obviamente, todas estas buenas palabras e intenciones manifestados por los responsables de este proyecto vitícola hay que refrendarlas con hechos. La presentación oficial de la bodega nos ofreció la oportunidad de contrastar los vinos actualmente en el mercado y, a la mañana siguiente, en una sesión más restringida, catar diversas muestras de barrica referentes de la nueva línea de vinos tintos de la bodega pendientes de ser embotellados.
Los vinos que catamos durante la presentación de la bodega fueron:
- Señor de Sirera Blanco 2004 Selección Barricas
Con un coupage de Albariño en un 90% y Chardonnay en un 10% resultó ser un vino enormemente curioso. De color amarillo muy limpio su nariz es intensa, frutal (frutas exóticas) con ligeros recuerdos de la crianza (tostados, café). En boca es bastante complejo, denso y amplio con un final bastante largo y ligeramente amargoso, que le dota de personalidad.
- Azal Blanco 2004
Este vino joven está elaborado con un coupage de Macabeo 33%, Sauvignon blanco 33% y Albariño 33%. Su color es amarillo pálido con reflejos verdosos, muy expresivo y aromático en nariz, floral, con claras notas de frutas blancas (pera) y cítricas (lima). En boca resulta suave, con taninos dulces que ofrecen una sensación de sedosidad muy interesante.
- Alcaydias Tinto 2003
Elaborado a partir de las variedades Cabernet Sauvignon, Syrah, Merlot y Monastrell, se trata de un vino con una ligera crianza de 3 meses para redondear los taninos pero sin perder los aportes de la uva. En conjunto es un vino donde destacan los aromas primarios, bastante frutal y con un paso por boca suave y muy redondo.
- Alcaydias Tinto 2002 Selección Barricas
En este caso, la variedad dominante es el Cabernet Sauvignon (80%) que, con un 20% de Syrah, da lugar a un vino rojo oscuro y una nariz con una agradable expresión de frutas rojas y especias -vainilla, clavo- y un ligero tostado fruto de sus 10 meses de crianza en barricas de roble francés y americano. En boca muestra una buena estructura, es carnoso, con buenas notas de especias y almendra amarga.
En conjunto es un vino muy equilibrado. Si bien los dos primeros vinos catados durante la presentación (Señor de Sirera y Azal 2004) ya son un referente de futuro de la línea a seguir por la bodega en la producción de vinos blancos, en el caso de los tintos tuvimos oportunidad a la mañana siguiente de catar algunas muestras de barrica de ciertas novedades que saldrán al mercado en los próximos meses enormemente prometedoras. A destacar un vino de Monastrell de cepas viejas que, sin duda, está llamado a convertirse en el producto insignia de la bodega.
Al margen de los vinos, en la bodega también se realizan una serie de destilados y licores de gran calidad como es el caso de un ORUJO elaborado a partir de bagazo de Albariño destilado a fuego lento en tradicionales alambiques de cobre, siguiendo las más ancestrales recetas de los viejos aguardenteros. Igualmente producen dos licores llamados HERBA (licor de hierbas aromáticas y medicinales seleccionadas y maceradas durante varios meses en el tradicional aguardiente de orujo de Albariño) y LEDUA MIEL, una pequeña joya de la finca elaborado a partir de uva Moscatel que muestra una nariz muy rica en aromas a uva madura, miel y pasa.
En definitiva, asistimos a la inauguración oficial de un proyecto vitícola que promete “seriedad y la ilusión de ofrecer unos vinos de máxima calidad”. Nuestra percepción es que se están dando las condiciones necesarias para que podamos hablar en un futuro no muy lejano de otra gran bodega en el no exento de dificultad entorno vitícola alicantino.
Vinos de la bodega catados en Verema.com:
- Azal Blanco 2004
- Señor de Sirera Blanco Selección Barricas 2004

