Cata de vinos aragoneses de Verema.com
En esta cata abordamos un repaso a las muestras recibidas de las diferentes zonas productoras de Aragón. De entre los vinos catados encontramos 4 de la D.O. Somontano, 3 de la D.O. Calatayud, 4 de la D.O. Cariñena y un Vino de la Tierra y V.T. Bajo Aragón, clara constatación de “Teruel existe”. Así pues sólo una D.O. aragonesa quedó fuera de la cata por no disponer de muestras, Campo de Borja, zona en la que despuntan elaboradores como Borsao con su excelente Tres Picos o Bodegas Aragonesas con su Fagus de Coto de Hayas.
De entre las denominaciones de origen vitivinícolas la primera en Aragón fue Cariñena, ya que en el año 1.932 obtuvo dicho reconocimiento. La D.O. ocupa una extensión aproximada de 16.640 hectáreas de viñedo que se reparte entre los términos municipales de 14 poblaciones en pleno corazón del Valle del Ebro.
Por su parte la Denominación de Origen Calatayud, al sudoeste de Zaragoza, bañada por alos fluentes del Ebro, Jalón y el Jiloca tiene una zona de producción que comprende 40 municipios y que cubre más de 8.000 hectáreas de viñedo.
La Denominación de Origen Somontano es la más reciente de estas tres, aunque sin lugar a dudas la que mejor a logrado posicionarse en los mercados internacionales de la mano de bodegas como Viñas del Vero o Pirineos. La zona productora está en la provincia de Huesca, en la comarca del mismo nombre y disponen de algo más de 4000 hectáreas de viñedo.
Por último, la zona de los Vinos de la Tierra del Bajo Aragón incluyen los municipios de las comarcas turolenses de Bajo Aragón, Maestrazgo y Matarraña y alguno municipios de Zaragoza. De esta zona conocíamos ya los excelente vinos de Venta d’Aubert.
La cata mostró un nivel notable, siendo el ganador con una de las notas más altas otorgadas en la catas de Verema.com el Solar de Urbezo 2000, un excelente vino de Cariñena que se mostró muy elegante, fino, consistente y equilibrado. El segundo clasificado, también con excelente puntuación, fue un vino de Calatayud, el Albada tinto, procedente de garnachas viejas y al que hay que sumar a su excelente presencia un precio muy bueno, alrededor de los 6€. Finalmente, el tercer vino en el podio, fue para el Care garnacha cabernet sauvignon, una vez más Bodegas Añadas nos sorprende con una excelente elaboración combinando variedades autóctonas y foráneas.
Aun hubo otro vino que alcanzó la difícil barrera del 8, el Santolea, el terruño turolense con una combinación de garnacha, tempranillo y garnacha, ha dado lugar a un vino potente y fresco que en el momento de la cata mostraba síntomas de tener todavía mucha vida por delante. Rozando también el notable alto, encontramos el Baltasar Gracián tempranillo de viñas viejas 2003, el Marboré 2002, y el Bestué Finca Santa Sabina 2003. Tres vinazos, que, en mi opinión, necesitaron más tiempo para expresarse adecuadamente. De hecho la sobra del Marboré estaba mucho más rica durante la cena, unas 2 horas más tarde. Así pues, durante la cata, viendo los comentarios de los catadores, la potencia de estos 3 vinos y la falta de integración en botella enmascaró sus indiscutibles virtudes.
Y nada más. Hasta la próxima cata.

