Alemania: Reinado de la Riesling
Alemania: Reinado de la Riesling
No podíamos finalizar el verano de otro modo mejor, acompañados de Michael Wörh, talibán de la riesling allá donde vaya, este hombre de carácter afable y educación exquisita, nos hizo compañeros de su inseparable novia, la riesling, una de las variedades blancas más nobles del mundo y la cuna que lo vio nacer, Alemania.
Con conocimientos de este pequeño país, que como el Ave fénix, supo resurgir de sus cenizas, y su elevada sabiduría acerca de los vinos allí cultivados, nos condujo paso a paso por el paseo más envidiable que todo amante de los vinos podría soñar, desde Rheinghau origen de la viticultura alemana y del cultivo de la riesling hasta Nahe, donde la firmeza de un grupo de productores han divulgado una región de inhóspita soledad y aislamiento a todos los rincones del mundo.
Punto de reunión Rudesheim, lugar de atractivo turístico y también cuna de uno de los viñedos más bonitos del mundo, localizados en las escarpadas laderas del río Rhin. Aquí la dureza de la viticultura hace honor a la majestuosidad de sus vinos.
Alojados en el mismo hotel que la familia Breuer posee, Rüdesheimer Schloss, pudimos comprobar como el forjamiento de una de las más famosas bodegas de Alemania no se debe a la pereza, como así lo demuestra el propio Heinrich Breuer, hombre tenaz y trabajador donde los halla, puesto que recibía y trataba con la misma cordialidad y hospitalidad a todos sus invitados hasta las 2 de la madrugada en el hotel, para presentarse a las 8 de la mañana en la recepción del hotel con la misma sonrisa y amabilidad para entregarse a todos los nuevos huéspedes y amantes del vino, (el presente narrador también es de los que duermen poco para poder ser testigo de todo lo que la vida le regala).
Agasajados con las viandas típicas de la zona como el jamón de jabalí, la trucha ahumada y repostería tradicional como la Mandeltarte Rudesheimer Art (tarta de almendra), excursiones en teleférico para disfrutar del paisaje de la montaña con vistas al río o incluso el magnífico y relajante trayecto por el río en barco, estábamos dispuestos a acometer una cata inolvidable del Weingut Georg Breuer, con una superficie total de 40 ha, esta propiedad mantuvo una lucha titánica por la introducción de la mención Ertes Gewächs (lo que viene a ser Grand Cru) dentro de la clasificación de productores de calidad(VDP o Pradikat). El propio Bernhard Breuer, tristemente fallecido en mayo del 2004, fue también un indicador de Rheinghau con luz propia al dejar de lado la asociación por disputas acerca de los tratamientos enológicos y reconocimiento de la calidad de sus viñedos.
Los vinos catados entre otros, fueron de la talla del inolvidable Rüdesheim Berg Schlossberg 1994, increíble la delicadeza y perfume de hidrocarburos y la potencia del carácter frutal de este vino.
- Rauenthal Nonnenberg 1993, presenta algunos aromas de reducción, algo velado su color pero todavía pleno de cítricos y aromas florales como la manzanilla en nariz, muy complejo con una acidez viva pero domada por la mineralidad que se pronuncia de forma progresiva hasta llenar la boca de forma intensa y un cierto deje de sabor a pólvora, algo muy curioso y difícil de encontrar, solamente experimentado algunas veces por inolvidables vinos elaborados en terroirs insólitos como el que nos presento con exhaustiva e inteligente selección Teresa Breuer.
- A destacar también la calidad de uno de sus vinos básicos elaborado a partir de una selección de viñedos de calidad “Terra Montosa” 2007.
- Rüdesheim Berg Roseneck Auslese Gold Kapsel 2005, que puedo deciros, me hizo levitar, perfecto equilibrio entre alcohol (8,5 % Vol.) y azúcar residual (130 gr./L), una acidez muy viva que dotaba al vino de una finura elegante, disfrazada con atractivos aromas como los higos confitados, caramelo tostado, mieles, de tacto untuoso y sedoso en boca, fantástico sabor de frutas tropicales como el maracuyá y las naranja caramelizada, con perfecta armonía de unos delicados aromas de botritis.
- Elyseum BA 2003, magnífico el sabor a azúcar quemado, toques de fruta escarchada, membrillo, compota de albaricoque, voluptuosidad en boca, todo ello con la atractiva vista de un vino de color rojizo-ambarino.
- Georg Breuer Brut, elaborado a base de Pinot noir con un escaso 5% de riesling y 10% de pinot Gris, refrescante, con una entrada en boca afrutada y amable, largo y cremoso, de suave acidez y fino deje de sabor amargo de almendras consiguió sorprendernos este magnifico Sekt.
Hubo algunos más, tal vez unos 15 ó 20 nada más, de los cuales destacaría la añada 2007 por su frescura y equilibrio a la vez que potencia en boca. Incluso el Pinot Noir Spatburgunder 2005, era increíble, mostrando una terrosidad en boca digna de los grandes borgoñas, todo ello envuelto en los mejores aromas especiados y de marroquinería.
Tampoco podíamos olvidar a la familia de la bodega Peter Jacob Kuhn, la cual tras la experiencia de más de 11 generaciones en la viticultura ha conseguido acumular la sabiduría suficiente para elaborar unos magníficos rieslings en parcelas muy exclusivas.
Uno de los más sabrosos e inolvidables vinos que elabora esta bodega es el vino llamado “Quarzit” 2008, una parcela situada en una posición muy elevada con subsuelo de cuarcita como su nombre indica, cubierto por una capa arcillosa, depositada por los sedimentos naturales del río Rhin, muestra una nariz pronunciada a cítricos como la lima e intensa mineralidad como de pedernal, muy largo en boca con ciertas sensaciones herbáceas y de tanino de gran calidad.
Entre otras particularidades, gusta de realizar parcialmente las fermentaciones con las pieles para lograr una mayor extracción y concentración, siempre utilizando levaduras indígenas que fermentan espontáneamente. Increíble el Sant Nikolaus 2007, un vino procedente de una parcela con una edad superior a los 60 años en sus cepas, densidad de plantación de 8.000 plantas son sinónimos de la calidad obtenida. Ofrece la fragancia de sus notas florales similares al “galán”, piña madura, textura en boca muy grasa, largo y concentrado, este vino está dotado de una acidez elevada que lo hará muy longevo, su azúcar residual muy adecuada para equilibrar la electricidad de su acidez.
Éste fabuloso productor, cree firmemente en los cierres herméticos de rosca metálica para sustituir al corcho y al mismo tiempo sigue produciendo grandiosos vinos como lo demuestra uno de sus vinos de pago, localizado en Oestrich, Lenchen BA 2008, donde el caramelo quemado, los orejones y otras frutas confitadas nos deleitan la pituitaria junto al toque exótico concedido por la fruta tropical como el maracuyá y el mango, un vino muy escaso, ya que apenas se obtienen unos 60 l de néctar con botritis natural, alcanzando los 215 gr. De azúcar residual con un portentoso grado alcohólico de 8% Vol.
Como podemos observar en la fotografía superior, esta familia elabora con el máximo cuidado de sus viñedos y respeto medioambiental, como lo reflejan los campos utilizados en barbecho para el cultivo de la propia materia orgánica con la que abonar el viñedo.
Tras nuestra estancia en la curva del río Rhin, en Rudesheim, nos trasladamos al Sur para seguir el curso del Nahe y acercarnos a Oberhausen, territorio de uno de las insignias de la enología alemana, Helmut Dönnhoff.
Dönnhoff es una leyenda viva en Alemania, su estilo viene determinado por un perfecta simbiosis entre entusiasmo y pasión por el vino y el más puro estilismo y perfección de sus vinos. Es capaz de reflejar en cada una de sus etiquetas la distinta maduración de cada una de sus parcelas y el inequívoco sello de identidad del terreno donde es cultivado, a menudo roca volcánica descompuesta y formada por Porfirio y pizarra.
Una cata histórica la que nos ofreció este genio, destacando entre otros:
- Dönnhoff Trocken 2008, fermentado en el típico tonel stuck de 2500 l, datado en 1960, donde los cítricos y los aromas herbáceos de heno permanecen en boca con una suave entrada, fresco y muy equilibrado desde el 1er momento, al contrario que otros riesling elaborados en la última cosecha, Helmut se caracteriza por liberar vinos que son perfectos desde sus inicios.
- Dellchen Groses Gewächs 2008, cuyo significado es relativo a la formación de la parcela situada en una hoya montañosa con suelo de Porfirio y pizarra. Es postgusto es de una pronunciada mineralidad, larguísimo en boca, con acidez equilibrada pero muy activa y paulatina, posiblemente ha de madurar un poco más para redondear un poco más el ataque en boca, pero logrará ser uno de los mejores vinos del año, en palabras de Helmut.
- Hermannshöhle GG 2008, uno de sus buques insignias, procedente de un viñedo con edad superior a los 20 años. Destacamos una mineralidad mucho más pronunciada, incluso ciertas notas de conchas marinas pueden ser apreciadas en nariz, muy estimulante y persistente en boca, puro, concentrado, el tanino da indicios de un gran futuro.
- Dellchen GG 1997, una de las más célebres añadas en Nahe región, con una nariz de piña madura y acidez todavía muy viva, la sensación en boca es de frescura total, con un inicio más cítrico pero tiene algo de consistencia y profundidad que agrada mucho.
- Leistenberg Kabinett 2008, flor de azahar en nariz, sensación de limonada en boca por su ataque cítrico y de crujiente acidez pero con una pureza y franqueza total.
- Hermannshöle Spätlese 2008, lima y mandarina en nariz, conjuntado con un suave dulzor como de licor de expedición, que sin empalagar se disuelve en boca, lo vuelve acuoso y de agradable sensación. La intensidad de sabores, junto a la potencia del tanino y la suave acidez lo convierte en un vino de guarda, una joya enológica.
- Brücke Spätlese 2008, 1ª muestra de oro de una de las parcelas más buscadas en el mundo entero y con reconocido y merecido prestigio entre las subastas de vino alemanas. Grandiosa la gama aromática donde el maracuyá, la fruta de la pasión y el mango se entremezclan en un cocktail sabroso y de vibrante acidez. Suave dulzor residual, lo hace elegante y muy agradable al paladar.
- Hermannshöle Spätlese 1998, una joya muy especial de la colección Dönnhoff, en la cual podemos subrayar como se mantienen de vivos y frescos sus vinos con el paso del tiempo, notas salinas en nariz, embriagadores recuerdos de flor de azahar, hinojo, muy suave en boca, prima la fruta con un intenso sabor de naranja.
- Hermannshöle Spätlese 1966, no contento todavía este hombre inquieto y nervioso se dispuso a mostrarnos una de sus añadas más antiguas y exclusivas donde el caramelo quemado, debido a la evolución era predominante, también las notas de reducción y animales tenían un cierta presencia. En boca se muestra secante, todavía marcado de forma intensa por la mineralidad del ligero tanino, vivo y persistente, algo inaudito para un vino de más de 40 años de edad.
Ahora pasamos a disfrutar la verdadera especialidad de Dönnhoff, los vinos dulces, de los cuales pudimos degustar verdaderas muestras de arte:
- Oberhäuser Brücke Riesling Auslese 2007, es una de los viñedos más pequeños de Nahe, el suelo está básicamente formado por pizarra gris y cubierto de arcilla y loess (polvo granítico y rocoso de sedimento). Los vinos de este viñedo son característicos y con un tipo de fruta muy marcado. Grandes Eiswein son originarios del lugar. El vino que nos ocupa mantiene una increíble frescura, la fruta exótica como el mango, fruta de la pasión, piña y naranja caramelizada es un patrón esencial en el vino. También podemos percibir ciertas notas de higos secos, incluso de fruta blanca oxidada como la pera y la manzana, o los nísperos, algo más exclusivo. En boca se muestra sedoso con una ligera siruposidad. Magnífico este “puente” (traducción de Brücke).
- Oberhäuser Brücke Riesling Auslese 1997, aquí encontramos un vino más cítrico que el anterior, donde la acidez, más elevada lo hace notablemente más vivo. Todavía presentes ciertas notas herbáceas en boca y un punto astringente. Empieza a ser presente la fruta típica de los auslese Brücke, solamente notable con el paso del tiempo, como son las cerezas y el cassis en nariz, algo muy especial. Helmut nos destaca en este vino la mínima presencia o incluso nada de botritis en alguna de las bayas que se usaron.
Hablemos ahora de sus más preciadas elaboraciones, los Eiswein, para la familia Dönnhoff forma parte de la tradición familiar incluso, la creencia de extraer algo de Eiswein antes de Navidad para que ésta pueda darse felizmente según nos relatan. Su meta es alcanzar un Eiswein con un grado algo superior a lo habitual 12% Vol. La localización de este pago es vital ya que según nos indican, el frío se concentra en la parte más baja del viñedo, de ahí, la perfecta localización del viñedo de Brücke.
- Brücke Eiswein Dezember 2008, 7%Vol, apreciable las delicadas notas de molusco o conchas marinas entremezcladas con la mandarina. En boca, presencia de frutillos rojos del bosque como las cerezas y las grosellas. Sirope, cítricos pero menos ácido como la lima, con un tacto en boca sedoso, ajustado, equilibrado y muy elegante. A Helmut le gustaría obtener nuevamente los 100 puntos Parker con este vino para conmemorar doblemente el cumpleaños de su hija, bromeaba.
- Brücke Eiswein January 2009, ha sido el Eiswein más tardío de toda su vida, lleva elaborando desde 1970 más o menos, y le produjo una gran satisfacción el obtener un vino fresco, de guarda, aromático, persistente, muy largo, también remarcables los cítricos pero con algo de hierbaluisa aunque menos abundante en nariz que el anterior.
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A Juanjo desde aquí, todo el agradecimineto por el tiempo dedicado y el entusiasmo al compartir tu experiencia con nosotros.
Hoy mas que nunca mi cariño en los días duros!!!
Un beso -
Gracias Juanjo, me has hecho recordar mi primer viaje a Alemania.
un abrazo. -
Yo tengo un problema con el alemán y me confundo con los auslese, los kabinet y los...
Propongo que alguien haga un cuadro dicendo qué es cada cosa.
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Por lo general, en orden de madurez de las uvas al vendimiar:
-kabinett, semi-secos tirando a dulces
-spätlese, vendimia tardía, mas dulces
-auslese, mas sobremadurado, puede haber algo de botrytis, claramente dulces
-beerenauslese, completamente botritizado, granos seleccionados, muy dulces y concentrados
-Eiswein y trockenbeerenauslese serían los mas dulces y concentrados.Aunque si les sigue la palabra trocken, son vinos secos (bastante común últimamente, sobretodo en kab, sp e incluso ausleses).
Menudo viajecito, ya había leido yo algo de esto en el blog de Victor.
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Felicidades Juanjo. Me han venido los recuerdos de ese viaje que compartimos.
Me gustaría destacar también la visita al Weingut Emrich Schönleber, creo que el segundo de Nahe, que año tras año va "in crescendo", especial recuerdo para aquel Frühlingsplatzchen Rutsch Spätlese 2002...vino del que me llevé y guardo la botella (vacía), en plan fetichista, lo confieso.

