Excelente cerveza tipo "Strong Ale". De color ambar, tirando a castaño claro. Espuma color beige, medianamente abundante.
En nariz se aprecia aroma a caramelo, toffee, con un ligero tostado que recuerda a las castañas que se venden en las calles en época navideña.
En boca me ha gustado su balance entre su amargor, y sus notas dulzonas. A pesar de que se trata de una cerveza con buen cuerpo, no cae pesada. Se aprecian notas a frutos secos (almendras) con cierta cremosidad.
Tras haber probado la cerveza Shepherd Neame 1968, teníamos ganas de probar esta otra elaborada por la cervecera del mismo nombre que comenzó su nueva elaboración en 1955 para celebrar el fin del período de racionamiento en Gran Bretaña después de la Segunda Guerra Mundial. Se presenta en una botella de 500 cc de cristal transparente con una etiqueta ovalada con un fondo morado muy llamativo. La abrimos 15 minutos antes de catarla a 10°C.
VISUAL: De color cobrizo algo amarronado. Posee una ligera turbidez y la espuma tiene un bonito tono marfil, densa, abundante y de burbuja mediana.
OLFATIVA: Tiene una intensidad media-alta, asomando en primer término apuntes tostados de cereales y claras notas de levadura. Enseguida distinguimos también unas notas dulces de toffee y caramelo quemado, así como de cacao y café, para seguir con unos recuerdos de frutos secos, avellanas y nueces del brasil. En nariz es increíble, muy compleja, con infinidad de matices. Al rato aparecen nuevos aromas, ahora frutales, de níspero y albaricoque, unos recuerdos herbáceos a tomillo y por supuesto, la omnipresencia de la malta tostada. Maravillosa nariz, incluso más compleja que su hermana, la 1698.
GUSTATIVA: En boca es amplia y un tanto amarga en el paso por boca. En el retrogusto presenta un ligero toque dulzón como de natillas, y unas claras notas de regaliz, chocolate negro y malta tostada. Al final asoma un curioso regusto como a algarrobas, muy peculiar, y también aromas a almendras amargas ("Amaretto"). Tiene una persistencia de mas de 1 minuto. Me parece menos redondeada que la 1698, falta de equilibrio, con un toque amargo algo descontrolado, quizás un pelín demasiado. Me ha gustado mucho más en nariz que en boca.
La RCP la dejo en buena pues nos costó 3,23 euros, algo más cara que la 1698.
La tomamos con unas simples y riquísimas olivas manzanilla como aperitivo, excelente combinación.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.