Lamentablmente llegué tarde y no eran horas para meterse entre pecho y espalda una cerveza por la noche, que luego doy más paseos al wc que un zombie.
Pero, ¡al hilo!.
Esta mediodía he probado la Barbante Oro, y reconociendo que no es la primera vez que cato una cerveza, me ha parecido una experiencia interesante, tal vez menos rica en matices -o al menos yo tuve esa sensación- que cuando catas un vino. Pero no mezclemos churras con merinas.
En vista amarillo dorado trigo turbio, con notas de densidad, bonito, y con una espuma densa y blanca.
En nariz notas de miel, levadura, caramelo. Notas limpias y agradables.
En boca muestra una buena entrada, con una burbuja que no molesta, que no agrede el paladar como algunas cervezas que parece que te lo bombardean. Cremosa, y con un amargor final que la hace pelín adictiva. Por cierto, un punto a su favor: no me provoca el hipo que me producen algunas y eso es de agradecer.
Nos ha gustado.
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