A pesar que que el título pude crear confusión no tiene 23 º está cerveza austriaca, aunque eso sí, es una cerveza severa y donde el grado alcohólico deja su sello. Como bien reza su etiqueta una de las cervezas más fuertes del mundo, el cognac de las cervezas, y algo de razón llevan.
Color dorado oscuro brillante, espuma inexistente y carbónico muy débil.
Nariz alcohólica y afrutada, fruta en licor y algo de herbáceos.
En boca es severa, mucho cuerpo, alcohol bien presente, dulzona aunque con regusto final amargo. Cerveza bastante seca.
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