Otra vez en el mismo restaurante, justo un año después y me pido de nuevo esta cerveza del terreno que tanto me gustó. Nos la abren y sirven a unos 7°C. Esperamos un rato para que se atempere y pasamos a su cata:
VISUAL: Presenta un color marrón cobre, turbia y con la espuma en tono marfil, de persistencia corta y burbuja mediana (89).
OLFATIVA: En primer término encontramos claras notas tostadas de las maltas. A continuación de nuevo apreciamos ese puntito cítrico a corteza de naranja, recuerdos lupulosos y aromas de frutos secos (avellanas tostadas). También sugen apuntes dulzones, a panadería y a caramelo líquido. Excelente complejidad y de mediana intensidad (91).
GUSTATIVA: En boca la misma sensación, amarga, muy bitter con un regusto dulzón muy melosito. Buen ataque, muy láctea, cremosita y amplia en donde apreciamos el carbónico muy bien integrado. Retronasal con apuntes tostados de las maltas, recuerdos a dátil, lúpulo y un fino toque herbáceo. Persistencia media, casi dos minutos. Me reitero en que el post-gusto es una delicia, una típica IPA, amarga y dulce todo en uno, me encanta y quiero destacar que esta cervecera ha sabido recoger ese espíritu IPA a la perfección. Me encanta (91).
La RCP la mantengo en muy buena, sobresaliente cerveza por poco más de dos euros.
Nos la tomamos en el aperitivo previo a la cena con mi esposa, hijas y el novio de la mayor, acompañando unas piruletas de gambas con miel de caña. Acertadísimo el maridaje con la miel de caña y el contrapunto amargo-dulce de nuestra IPA. Enorme la combinación de sabores...qué gozada y qué disfrute amigos!!!
Salud-os!!
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