Fue una visita memorable. Me quedo muy especialmente con la calidad humana de Joan Juvé y su capacidad de esfuerzo y amor al trabajo y a su empresa, que ha sabido transmitir a su familia y a todo el equipo de la bodega. Me impresionó saber que todos los cavas y restos de vinos proceden en su totalidad de viñedos propios (no compran ni una sóla uva), que la vendimia se realiza en todos los casos a mano y que de los 4,5 millones de botellas de cava Gran Reserva que se producen en la DO Cava, casi 2 millones (más del 40%), las producen en Juvé & Camps. Mantener durante casi cuatro décadas esa magnitud de producción, con tan buena penetración en el mercado y con ese nivel de calidad media tan alto en sus productos son objetivos díficilmente alcanzables sin hablar de una gran empresa.