Yo tengo dos niñas celíacas (de 4 y de 2 años) y la mayoría de veces es imposible comer incluso en restaurantes que indican que son aptos para intolerantes, casi siempre debido a la escasa formación de los profesionales en este sector. Te hablo de bares y también de restaurantes (entre ellos renombrados, que no es el caso comentar aquí).
Lo que tienen estas cadenas, cuya comida para mí es mala, es que tienen protocolos de actuación para cada cosa... creo que hasta los tiempos plancha, fritura, etc... están definidos al segundo.
Pues eso, una vez a las mil, mientras haces compras en un centro comercial, las niñas tienen unas hamburguesas con pan sin gluten, patatas, agua, postre y regalito por menos de 4 euros.
Y los padres engulllimos 2000 kcal, pero con la 'tranquilidad' de evitarnos contaminaciones cruzadas.
Nadie dijo que esto fuese fácil.
Un saludo Francesc.