Hola Alfonso, ante todo decirte que me encantó conocerte, y que ahora entiendo todo lo bueno que he leído de ti y de tu restaurante en verema.
Decirte que tengo pendiente colgar mis sensaciones, cosa que por falta de tiempo no he podido hacer, pero lo que si tengo claro es como lo titularé. Hay que tenerlos como el caballo de Espartero, efectivamente hay que tenerlos cuadrados para enfrentarse a.... ¿cuantos veremeros diste de cenar esa noche?
Por cierto veo que nadie se ha acordado de incluir "mi" champagne.
Muchísimas gracias y un fuerte abrazo que me gustaría hacer extensivo a todos tus colaboradores.