Sin duda alguna, es una gran suerte contar en esta ciudad con un sitio como Rausell.
Es mi restaurante favorito, sin florilegios, sin deconstrucciones, sin mariconadas. materia prima impecable, servida con diligencia y profesionalidad, precios ajustados y una gran carta de vinos. Además de la amabilidad de toda la plantilla. ¿que más se puede pedir? Gracias queridos amigos por estar ahí. nos vemos pronto.