Podría ser pero a saber... Hasta los 80 en Rioja el porcentaje de garnacha era casi del 60% del viñedo, y si miramos en lo declarado por las bodegas siempre hay mayoría de tempranillo en los vinos, de hasta el 70%. Yo diría que se mentía por sistema y que había mucha picaresca. La inmensa mayoría de tintos tenían hasta un 40% de garnacha, y sólo unos cuantos rebajaban ese porcentaje.
No creo que el Vintage llevara tanta cantidad de garnacha como el Etiqueta Blanca pero eso tampoco es ningún problema. Los Murrieta Reserva de los 60 y 70 llevan un 35% de garnacha y eran vinos finísimos y elegantes como pocos, comparables en finura a cualquier otro de las mejores zonas de Francia. El tema estaba en declararlo por que era una variedad muy denostada. José Peñín, entre otros, abogaba por relegar su cultivo y centrarse en la tempranillo. La garnacha era el vino del granel, de la cooperativa, de los altos rendimientos, la que hacía cuadrar las cuentas a los agricultores.
Yo soy muy partidario del ensamblaje tradicional en Rioja, y en una medida muy parecida a la que habitualmente se hacía. Elaborar vinos 100% tempranillo sólo se justifica en casos extraordinarios: viñedos muy viejos, suelos peculiares, falta de irrigación. Es una uva muy noble y le faltan dientes y mala ostia. Con las técnicas actuales es posible sacarle el máximo de su potencia olfativo y muchísima estructura en boca, pero para que en 10 años ya esté en declive. Se abusas de la sobremaduración, de las largas maceraciones, y de roble nuevo, también...
Si puedes, cuelga una imagen del vino.