La verdad es que es un poco triste...siempre habrá una serie de privilegiados que convertirán en suyas ciertas cosas a base de poner precios solo alcanzables para ellos. Leí hace poco que la moda ahora (más que nunca) es especular con vinos, al igual que se hace con obras de arte. Las obras de arte me da igual, pero los vinos, ¡una pena!
Saludos!