A mí también me pasa lo mismo, los vinos son para disfrutar y si te gustan pues pocas cosas importan más, en mi caso la excesiva presencia de botrytis es algo que no me gusta mucho pues hace los vinos más amplios y opulentos pero en el caso de los de Kracher están muy bien balanceados y no se hace pesada, lo que ocurre es que un buen eiswein no debe tener ninguna presencia de botrytis y en el caso de los Kracher algo termina siempre dando. Con respecto al riesling me imaginaba que era el de Breuer, es un gran vino pero el precio es como para pensárselo…
Saludos,
Eugenio.