El tema de las tarjetas de crédito en Dinamarca es curioso. Las utilizan casi todo el mundo y han asumido que el cargo por su uso, corre por cuenta del cliente en lugar de que lo pague el vendedor. Es posible (lo desconozco) que los bancos luego al cliente y dueño de la tarjeta le compensen de alguna forma (aquí hay tarjetas que te devuelven hasta el 3% de lo gastado en muchos comercios).
Las experiencias siempre valen la pena, pero si es a costa de perder otra experiencia similar, hay que elegir bien.