Por cierto, que tu post me ha recordado a mi padre.
El hombre, en verano, tomaba para cenar de vez en cuando lo que el llamaba "Huevos canarios", que no eran sino una ensalada exclusivamente de tomate (aceite, vinagre de vino y sal) y encima de ella echaba dos huevos fritos recién hechos y los rompía.
Jo.der! Mañana me hago unos! Hace muuuuucho que no los tomo.