No te quepa la menor duda que no te arrepentirás. Como me decía hoy un catalán recriado en Asturias y actualmente trabajando en Santander, si no es un sitio "al que te llevan" no te incita a entrar. Ahí reside su encanto. Yo lo conozco desde hace más de treinta años (siempre con el mismo cocinero) y no me ha defraudado nunca (cosa que no puedo decir de otros locales de Santander que en verano dejan un tanto que desear respecto del servicio y calidad que ofrecen). Y es que hace poco vi un chiste de una pareja en un restaurante que se quejaba de la comida y el camarero les contestaba entre jocoso y afligido: "Por su aspecto, pensé que no eran de aquí"