Lo que más me gustó fue como seguían jugando contigo en la mesa, primer acto, segundo acto, conclusión ¡en cada plato! Hasta que no te decían ¡ya! ¡no podías empezar a comer! y entonces, todo lo que había sobre la mesa que ni entendías muy bien ni sabías como afrontar, encajaba como las piezas de un puzzle.
Una experiencia que nadie se debe perder, gracias por compartirla :-)
Mara
https://www.verema.com/blog/el-bosque/
https://www.verema.com/blog/puck/