A ver nos sacaron un entrante detalle de la casa; unos buñuelos de bacalao con una crema muy buena de verduras. Luego pedimos un menú ejecutivo, que consistía en 3 entrantes al centro: Tartar de salmón con aguacate (toque japonés, exquisito), sándwich de anchoa (muy rico tb) y capuchino de queso (3 capas diferentes sabor, buenísimo!!!, fue lo más!!).
De segundos podías elegir entre arroz meloso de sepia y rape (este lo elegí yo y estaba en su punto tanto el sabor como el arroz), lomo de bacalao confitado con puré de coliflor (mi amiga dijo que estaba espectacular, en su punto de desalado y tierno, q se notaba que era del día) y creo el tercer plato (que no pedimos) era un secreto con puré de berenjena con buena pinta. De postre elegimos canelón de piña y toffee de caramelo, muy bueno, ligero, pq no nos cabía nada más.
Sobre la bodega, no bebimos vino para comer, pero pude ver la carta muy completa con vinos reconocidos y representativos de la comunidad valenciana: muy ajustados, por cierto.
Luego nos ofrecieron unos chupitos y elegimos mistela.