Doy fe de lo de la dificultad de pillar mesa... Esta vez anduve vivo y llamé con una semana de antelación. Ojalá les fuera así a más sitios porque aquel día la verdad la calle estaba a rebosar (Ledesma, García Rivero, Diputación...). Todo el mundo con su vinito o su caña en la mano (aunque a ratos llovió en general hizo buena tarde noche). Pero luego te metes a un restaurante de tipo medio y, salvo excepciones como el Bascook, lo normal es que tengas varias mesas para elegir.Hace poco estuve en Burdeos y los cientos de restaurantes de su parte vieja estaban a rebosar, tanto el viernes como el sábado. Aquí, entre la crisis y que somos más de "poteo" que de sentarnos... Y también los precios, claro, que hoy en día Bilbao (no digamos Donostia) se ha puesto muy "europeo" en cuestión tarifaria. Un saludo,