Pues sí, no me lo hubiera imaginado. La Marta abusó de su paciencia todo lo que pudo, jeje. Se lo pasó bomba! Por cierto, comimos en Sagartoki el domingo. Todo muy bueno pero sobretodo ese huevo frito con patatas! ;) A ver si a la próxima coincidimos y compartimos mesa. Un abrazo,
Ferran