¡Enhorabuena por la pormenorizada y exacta valoración!
Fueron algo más de cinco horas de auténtico disfrute. Toda una experiencia gastronómica. Con la distancia ya de una semana, cada vez que reflexiono sobre esta comida todavía la disfruto más, si cabe.
Eneko Atxa realiza una cocina difícil de etiquetar, muy ecléctica: vanguardia, raíces, técnica, producto, riesgo muy calculado...
Comer a tres nos permitió centrarnos en la experiencia y no en la conversación que genera una grata compañia, como puede suceder en ágapes más numerosos.
Suerte tuvimos con los vinos, además de estar todos en un buen momento, se acompasaron a los platos tal cual un maridaje "ad hoc" fuera.
Como siempre un placer compartir mesa contigo.
Un abrazo amigo.