Hombre, era una propuesta jocosa, pero...
No sé yo si le ayuda mucho... (fuera de Euskadi, claro, dentro es lo contrario)
Tú compras txakoli si lo ves en una tienda? Pues imagínate uno menos aventajado que nosotros...
De acuerdo que el cambio tiene que venir desde dentro -y está viniendo- pero ¿y mientras tanto?
Jeje, ¡filosofemos, Javier!
Fuerte abrazo