Buenas Gastiola, efectivamente, coincido contigo. El caserío es tan bonito que merece la pena ir y tomarse un vino para verlo aunque no se coma. Pero en este caso concreto creo que merece la pena su cocina así que si la unimos al marco incomparable donde se desarrolla el resultado es para no perdérselo.
En cuanto al vino decirte compañero que me sigues sorprendiendo. ¡Pedimos Señorío de Otxaran porque no había Itsasmendi nº 7! A mi compañera de vida le encanta Itsasmendi nº 7, y siempre que lo tienen lo pedimos. Cuando éste falla, siempre nos tiramos a Señorío de Otxaran. Así que como puedes ver creo que no vamos a discutir mucho a la hora de pedir un txakoli, ¿verdad? ;-)
Un saludo compañero.