Siempre he sido un defensor de que los restauradores nos den su opinión sobre cualquier comentario que crean inapropiado, pero en este caso creo que ni tan siquiera hacía falta, cualquiera que haya estado en La Pitanza, sabe que lo que nos cuenta este señor no tiene la más mínima credibilidad.
Puedo entender que en un restaurante del nivel de La Pitanza, en un mal día les falle un plato,..... pero ¿¿¿¿todos????
En fin, mi enhorabuena a La Pitanza, porque tener a la competencia nerviosa hasta el punto de tener que recurrir a estas cosas, quiere decir que algo están haciendo bien.