La primavera comienza en mi pueblo pasada Semana Santa. Marzo viene completito: los tres primeros findes tocan disfrutes enogastronómicos (uno con tres del trabajo, otro con vos y compañía y otro escapada a ver bodegas con una pareja) y el 4º nos toca acoger a un sobrinito que se llama con tú para que sus papis se vayan de fin de semana romántico fuera. Habrá que intentarlo en abril. Por cierto, si tienes prisa en visitar mi territorio, tienes permiso para ir al Laua, en Langarika, o al Borda-Berri, en Hueto Arriba, que tiene delito que aún no hayas visitado. El Bericus déjalo para cuando nos cuadre bien a nosotros.