Joé, no sabes lo que me alegro de que te gustara. Alejandro es un crack, un tío entrañable, al igual que Raquel, que maneja la sala como quiere.
Los arroces de ese tipo siempre los ha bordado: consistentes, sabrosos, densos, con un punto dulce de algo (en este caso era la mostaza) pero con el contrapunto de otro algo (la hierbabuena). Y... ¿seguro que no llevaba ningún cítrico o encurtido? Mira que me extraña...
Lo de la caballa es que yo creo que se presta mucho a creaciones gastronómicas de nivel, con ese deje tan férrico, ese sabor tan intenso, esa textura... Fue una gran olvidada y ahora, como bien dices, está por todos lados. ¡Para mi gozo!
Un abrazo y decirte que de nuevo te has vuelto a superar en tus valoraciones, Tyson
Aurelio Gómez-Miranda