Sigue abierto. Ha llevado muchos cambios de responsable. Ahora hay una pareja de voluntariosos bolivianos y funciona aceptablemente porque es imposible que vaya mejor ya que entre semana esta cerrado, los viernes a cenar poca gente, sábado a comer si no vamos nosotros de fiesta, casi nadie. Sí hay gente sabado cena y domingo a comer y durante los meses de verano.
Funciona bien para fiestas de cumpleaños de nanos durante los fines de semana del año porque hay un salon y está bien de precio.
Cocina muy básica: bocadillos, alguna picada al centro y platos sencillos (ternera, embutido, tortillas..). Estoy consiguiente que traiga vinos de gama media-baja pero es que tiene poca salida.
Les compensa porque entre semana se encargan del mantenimiento, unas pistas (tenis, fronton, futbito) poco utilizadas y casi sin pagar alquiler.
Es lo que hay y gracias.
Lo que si merece la pena es la urbanización (prácticamente cerrada) y pasear por la pinada. Hasta setas he cogido.
Saludos